La 'Athletica Vaticana' participará, con cuatro representantes, en los Juegos del Mediterráneo
"El deporte, al igual que ocurre en nuestros oratorios, es una herramienta importante para eliminar las diferencias sociales y promover la fraternidad desde la más tierna edad: en nuestras parroquias no existen nacionalidades ni clases sociales, solo existe el ser humano", subraya el obispo de Taranto, sede de la competición. Padel, esgrima y ciclismo, modalidades con presencia vaticana
El viejo sueño del sacerdote toledano (maratoniano, y una de las almas del proyecto), Melchor Sánchez de Toca, es ya una realidad. Por segunda vez, la 'Athletica Vaticana' participará en los Juegos del Mediterráneo, que desde el próximo 21 de agosto se celebra en Taranto. Bajo el lema de la experiencia deportiva como propuesta de paz, serán cuatro los atletas, en tres disciplinas deportivas (pádel, esgrima y ciclismo), los que formarán parte de la escuadra vaticana, gracias al aval unánime de los 26 países que participan en los juegos que unen amabas orillas del Mediterráneo. Entre ellos, España.
Se trata de la segunda participación de Athletica Vaticana en los Juegos del Mediterráneo (también estuvo presente en la edición anterior, en 2022, en Orán, Argelia) y la décima en eventos deportivos internacionales oficiales. La próxima tendrá lugar en el Campeonato Mundial de Taekwondo de Corea.
Este mismo domingo, en los saludos posteriores al rezo del Angelus, León XIV, mostró su deseo de que "este evento deportivo sea una profecía de paz y de fraternidad entre los pueblos de esta región y del mundo entero". Por su parte, el cardenal Tolentino, prefecto del dicasterio de la Cultura (de la que depende la 'Athletica Vaticana'), destacó el "gesto de fraternidad deportiva" que busca "contribuir a construir relaciones de paz y fraternidad entre los pueblos ribereños del mar Mediterráneo. Buscando juntos, también a través de la experiencia deportiva, caminos de vida y esperanza, con un estilo de inclusión solidaria y de atención a los más frágiles, en las dimensiones fundamentales de la cultura y la educación".
Junto a la presencia de los atletas, este miércoles, a las 19:00 horas, se celebrará en la catedral de Taranto la Santa Misa con motivo de los Juegos del Mediterráneo, precisamente para dar la bienvenida a la «Cruz de los Deportistas», que permanecerá en la catedral durante toda la duración del evento como punto de referencia espiritual.
A la celebración —presidida por el arzobispo metropolitano de Taranto, monseñor Ciro Miniero— asistirá el obispo Paul Tighe, secretario del Dicasterio para la Cultura y la Educación. Para Mineiro, esta es una "gran oportunidad para, a través del deporte, hablar del Mare Nostrum como aquello a lo que aspiramos desde hace tiempo y especialmente en estos días: un mar de paz".
"El deporte, al igual que ocurre en nuestros oratorios, es una herramienta importante para eliminar las diferencias sociales y promover la fraternidad desde la más tierna edad: en nuestras parroquias no existen nacionalidades ni clases sociales, solo existe el ser humano. ¡Que estos Juegos del Mediterráneo sean testimonio de ello!", incidió el obispo de Taranto, quien acogerá la «Cruz de los Deportistas» en su catedral.
