"El deporte, al igual que ocurre en nuestros oratorios, es una herramienta importante para eliminar las diferencias sociales y promover la fraternidad desde la más tierna edad: en nuestras parroquias no existen nacionalidades ni clases sociales, solo existe el ser humano", subraya el obispo de Taranto, sede de la competición. Padel, esgrima y ciclismo, modalidades con presencia vaticana