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El Vaticano cerró 2025 con un patrimonio neto de 2.686 millones de euros, 89 millones más que en 2024

En el año de la sucesión petrina, la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica cierra un ejercicio ordinario con un patrimonio neto que asciende a 2.686 millones de euros, confirmando su papel de garante institucional al servicio de la Santa Sede

Vaticano
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31 jul 2026 - 19:10

(Edoardo Giribaldi/Vatican News).- El balance de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (Apsa) correspondiente a 2025 se enmarca en un año «particular». En un año marcado por el fallecimiento del papa Francisco y la elección del papa León XIV, la Administración ha garantizado la plena continuidad y estabilidad del servicio, confirmando su papel de garante institucional al servicio de la Santa Sede, tal y como afirmó ante los medios de comunicación vaticanos el presidente de la APSA, el arzobispo Giordano Piccinotti.

El resultado de explotación del ejercicio asciende a 22,8 millones de euros. «La comparación con los 62,2 millones de 2024 debe interpretarse con la perspectiva adecuada», explica Piccinotti. «El ejercicio anterior fue extraordinario e irrepetible, caracterizado por ingresos vinculados a la reestructuración de la cartera financiera. El año 2025 representa, en cambio, el retorno a condiciones operativas ordinarias, y en este contexto las señales son positivas».

La cuestión de los 16 millones asignados al patrimonio

El dato que merece mayor atención, según el presidente de la APSA, se refiere a la gestión de activos mobiliarios, que en el balance presenta un resultado contable negativo de 3,7 millones de euros. También en este caso, la cifra, si se toma de forma aislada, corre el riesgo de ser malinterpretada: «De hecho, la pérdida contable refleja en gran medida la aplicación de los nuevos principios contables adoptados por la Santa Sede —las Vatican Financial Management Policy (VFMP)—, que prevén el registro de las variaciones de valor de las carteras directamente en el patrimonio neto y ya no en la cuenta de resultados».

Administración del Patrimonio de la Santa Sede
Administración del Patrimonio de la Santa Sede

En concreto: los resultados positivos efectivamente obtenidos por la cartera gestionada, que ascienden a unos 16 millones de euros, ya no pasan por la cuenta de resultados, sino que se contabilizan directamente en las reservas del patrimonio neto. De ello se deriva un desajuste natural entre el resultado contable (−3,7 millones) y el resultado efectivo de la gestión, que sigue siendo positivo en unos 12,6 millones. «Es una decisión de transparencia y de prudencia contable», afirma el arzobispo. «Esos 16 millones no se han perdido, sino que se han destinado directamente al refuerzo del patrimonio de la Administración».

El objetivo de la APSA no es el beneficio del ejercicio, sino la conservación y la consolidación del patrimonio recibido en dotación

Esta es la clave para interpretar todo el balance, ya que «el objetivo de la APSA no es el beneficio del ejercicio, sino la conservación y la consolidación del patrimonio recibido en dotación». Las inversiones no persiguen fines especulativos y nunca presentan un alto nivel de riesgo: la estrategia para 2025 se ha basado en la máxima prudencia, con una exposición accionarial contenida (alrededor del 17 %), un componente de renta fija del 32 %, una asignación en oro físico del 29 % y un colchón de liquidez adecuado. La rentabilidad global de la cartera propia fue del 14,37 %.

Un patrimonio que crece en 89 millones

La lógica de consolidación se ve confirmada por el dato más relevante del ejercicio: el patrimonio neto asciende a 2.686 millones de euros, lo que supone un incremento de unos 89 millones con respecto a los 2.597 millones de 2024. El crecimiento se debe principalmente a la revalorización del oro físico de la cartera (+40,8 millones), al incremento del valor de los inmuebles (+39,2 millones) y a la contribución positiva de la valoración de los valores (+16,3 millones), compensados solo en parte por otros componentes negativos.

El sector inmobiliario es el principal motor de la gestión ordinaria, con una mejora de 9,4 millones hasta alcanzar un resultado de 44,5 millones de euros, gracias a una gestión más eficiente, a unos mayores ingresos operativos y a la racionalización de los costes de mantenimiento. La Administración gestiona en Italia 4.281 inmuebles, a los que se suman unas 1.200 unidades en el extranjero —en Londres, París, Ginebra y Lausana— a través de sociedades de propiedad exclusiva. A lo largo del año se ha reforzado el programa de valorización del patrimonio, con la puesta en marcha de un plan trienal (2025-2027) de enajenación de inmuebles no estratégicos y de regularización urbanística y catastral, con el fin de liberar capital para reinvertirlo en activos más rentables.

El servicio a la Santa Sede: la contribución y lo que no aparece en el balance

«Si la principal preocupación de la APSA es proteger el patrimonio, la segunda —indisociable de la primera— es garantizar los servicios de los que depende la Santa Sede», afirma Piccinotti, quien explica cómo, incluso en un año normal, la Administración ha abonado íntegramente la contribución solicitada para cubrir las necesidades de la Curia Romana, que asciende a 22,7 millones de euros: «Una confirmación concreta de la función de apoyo estructural que desempeña para la misión de la Iglesia». De esta cifra se deriva el resultado del ejercicio, un superávit simbólico de 0,155 millones destinado íntegramente al incremento del patrimonio.

«Pero la parte quizás más significativa de este servicio no aparece en las cifras del balance», añade el arzobispo. Aproximadamente el 40 % de los recursos humanos de la Administración trabaja en beneficio de otras entidades de la Santa Sede —dicasterios, organismos y fundaciones— en actividades predominantemente gratuitas. La APSA actúa como central de compras de la Santa Sede (en 2025 gestionó 4.417 solicitudes de compra, de las cuales solo una cuarta parte era para sí misma), se encarga de la contabilidad de 77 entidades, ha realizado más de 50.000 pagos y supervisa el mantenimiento de todo el patrimonio inmobiliario, incluido el que utilizan otros Dicasterios. «Son actividades que requieren tiempo y personal sin generar ingresos contabilizables, pero que constituyen la columna vertebral administrativa de la Curia».

Vaticano por la sostenibilidad
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Construir, no solo conservar

En definitiva, 2025 «no ha sido solo un año de gestión, sino de construcción», según el presidente de la APSA. La firma del convenio con el Dicasterio para las Iglesias Orientales para la gestión del patrimonio inmobiliario, la puesta en marcha del plan de valorización inmobiliaria y los proyectos en marcha para 2026 —desde el complejo agrivoltaico Fratello Sole en Santa Maria di Galeria, en consonancia con la encíclica Laudato si’, hasta la rehabilitación de la Domus Pablo VI— dan testimonio de «una visión orientada a la rentabilidad futura, bajo el signo de la sostenibilidad y la ética».

El hilo conductor sigue siendo el que inspira cada decisión de la Administración: «prudencia, transparencia y servicio». El patrimonio confiado a la APSA no es un «fin», sino un «instrumento» de la misión de la Iglesia. En esta perspectiva deben interpretarse también los 16 millones que han pasado directamente a la reserva: «no es un resultado no alcanzado, sino un patrimonio que se consolida para seguir sosteniendo, hoy y mañana, las obras y la presencia de la Santa Sede en el mundo».

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