¿Cómo elegir a un obispo? "No existe pastor sin rebaño, ni rebaño sin pastor"
¿Qué cualidades debe tener el obispo del siglo XXI? El grupo número 7 del Sínodo destaca varias "competencias sinodales", como "capacidad de construir comunión, ejercicio del diálogo, conocimiento profundo de las culturas locales y disponibilidad para integrarse en ellas de manera constructiva"
"No existe pastor sin rebaño, ni rebaño sin pastor". El secretario general del Sínodo, Mario Grech, resume así el informe final del Grupo de Estudio nº 7 sobre "los criterios de selección de los candidatos al episcopado". Una apuesta sinodal, que recuerda que "elegir a un obispo es un momento de auténtico discernimiento de la comunidad cristiana".
Y es que la selección de futuros obispos debe contemplarse como "un momento de auténtico discernimiento eclesial, guiado por el Espíritu Santo en un clima de oración y escucha", en el que está implicada toda la Iglesia local, los obispos de la provincia eclesiásetica y el nuncio, "que el Grupo espera posea él mismo un perfil sinodal y misionero, para poder, a su vez, reconocer dicho perfil en aquellos que son señalados como posibles Obispos".
Más allá de la elección en sí, el documento propone que cada diócesis "ponga en marcha periódicamente procesos de discernimiento sobre su propia situación y sus necesidades". Ante la proximidad del cambio de obispo, éste ha de convocar al Consejo Presbiteral y al Consejo Pastoral Diocesano para ofrecer su opinión y escribir, "en sobre cerrado", los nombres de posibles candidatos. "Siempre que sea posible, se consulta también al Capítulo catedralicio, al Consejo para los asuntos económicos, a la Consulta de los Laicos, a los representantes de los consagrados, de los jóvenes y de los pobres", apunta el texto.
¿Qué cualidades debe tener el obispo del siglo XXI? El grupo destaca varias "competencias sinodales", como "capacidad de construir comunión, ejercicio del diálogo, conocimiento profundo de las culturas locales y disponibilidad para integrarse en ellas de manera constructiva". A su vez, se pide que la Curia "revise sus propios procedimientos en un sentido más sinodal", y propone "formas periódicas de evaluación independiente de los procesos de selección".
