Francesca Lollobrigida, deporte, esfuerzo y sentido en diálogo con el Papa
La carta del Papa sobre el valor del deporte fue el punto de partida de una intensa conversación en la Sala Marconi del Palacio Pío entre el cardenal Tolentino de Mendonça y la campeona olímpica de Milán-Cortina
(Martina Accettola/Vatican News).- El papa León XIV recibirá en audiencia a los atletas olímpicos y paralímpicos italianos el jueves 9 de abril. Así lo anunció el cardenal José Tolentino de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación, este martes 17 de marzo. La ocasión fue el encuentro «La vida en abundancia: Diálogo sobre la carta del Papa León XIV sobre el valor del deporte», promovido y organizado por el Dicasterio para la Comunicación y Athletica Vaticana. El evento, celebrado en la Sala Marconi del Palazzo Pio, contó con la presencia de la campeona olímpica de patinaje de velocidad Francesca Lollobrigida, dos veces medallista de oro en su disciplina.
«Será una gran celebración para el deporte italiano», destacó el Purpurado. «Al recibirlos, el Pontífice subraya la importancia del deporte a nivel mundial. Es como si pudiera acoger a todos los atletas olímpicos y paralímpicos, verdaderos testigos de los valores de la humanización, el humanismo y la paz». Durante el encuentro, el Papa entregará a cada atleta un ejemplar de su carta apostólica «La vida en abundancia», publicada el 6 de febrero de 2026.
Los sueños deben protegerse
El reto de una madre atleta
En el encuentro, moderado por Alessandro Gisotti, subdirector editorial de Vatican Media, Francesca Lollobrigida relató su trayectoria como madre atleta, que comenzó en mayo de 2023 y culminó con las medallas de oro en las carreras de 3000 y 5000 metros en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina. La conversación surgió a raíz de una publicación que la propia atleta compartió en su perfil de Instagram el 31 de enero, antes de su éxito olímpico. «Me enorgullece poder decirle algún día a Tommaso», escribió, refiriéndose a su hijo de tres años, «que los sueños deben protegerse, que nada es sencillo, pero que, con amor, determinación y las personas adecuadas a tu lado, puedes llegar mucho más lejos de lo que crees. Porque ninguna meta se alcanza en solitario. Y he tenido la suerte de contar con personas extraordinarias a mi lado, a quienes doy las gracias». «A mí misma», añadió, «quiero decir: lo lograste».
Trabajo en equipo. Este es el secreto de Francesca Lollobrigida
Cuando el límite se convierte en umbral
Trabajo en equipo. Este es el secreto de Francesca Lollobrigida, quien a lo largo de su trayectoria ha conocido momentos de desánimo y contratiempos, como el que experimentó antes del inicio de la competición olímpica: «No quería participar», admite, «en marzo había ganado el Campeonato Mundial, y luego, por desgracia, en octubre contraje el virus; tuve que aceptarlo, pero luché por clasificarme para los Juegos Olímpicos. Esa fue la parte más difícil: volver a la competición. Reaccioné con la cabeza, sabiendo que no estaba sola. Me sorprendí a mí misma». Aquí, el límite se convierte en un umbral que se puede trascender, como enfatizó el cardenal Tolentino de Mendonça durante la conversación. Hago eco de las palabras del Papa: «Es lo que da sentido al esfuerzo, lo que hace comprensible el progreso, lo que permite reconocer el mérito».
El deporte como recorrido humano
Al finalizar el encuentro, se presentó la «Copa del Último», que se entregará —por iniciativa de Athletica Vaticana— al término del Maratón de Roma el domingo 22 de marzo. Es un símbolo que contrarresta la corriente principal, premiando no el mejor tiempo, sino el tiempo de resistencia, el esfuerzo de quienes nunca se rindieron a pesar de todo, la dignidad de quienes llegan a la meta lejos de los focos. Esta imagen se vincula idealmente con el testimonio de Francesca Lollobrigida, cuya historia no es de éxitos repentinos, sino de años de trabajo paciente y constante. Un viaje humano y deportivo que se vincula con una visión más amplia del deporte, bien expresada por el propio Papa en su carta: «No se trata de acumular éxitos o actuaciones, sino de una plenitud de vida que integra cuerpo, relaciones e interioridad». Una invitación a un deporte libre de la lógica reduccionista que lo convierte en mero espectáculo o consumo, para redescubrir su valor cultural y humano. Este es el significado más profundo de la experiencia deportiva: no la victoria a cualquier precio, sino la perseverancia, el compartir y la alegría de lograrlo juntos. En una época en la que todo parece medirse en récords, clasificaciones y visibilidad, el objetivo más auténtico sigue siendo el de nunca rendirse.
Se presentó la 'Copa del Último' que premiano el mejor tiempo, sino el tiempo de resistencia, el esfuerzo de quienes nunca se rindieron a pesar de todo, la dignidad de quienes llegan a la meta lejos de los focos