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La Santa Sede insta en la ONU a proteger a los menores en los conflictos y a reforzar responsabilidades por violaciones graves

En el debate sobre los niños y los conflictos armados celebrado en el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, la Misión del Observador Permanente de la Santa Sede instó a las partes en conflicto a garantizar el respeto de las protecciones especiales reconocidas a los niños

Edificio de la ONU en Nueva York

(Vatican News).- La comunidad internacional «no debe eludir su responsabilidad de proteger la vida, la dignidad y el futuro de los niños afectados por los conflictos armados. La respuesta a su sufrimiento constituirá un indicador tanto del compromiso con el derecho internacional como del respeto a la dignidad humana, donada por Dios, de cada persona». Así lo afirma la Misión del Observador Permanente de la Santa Sede ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en su intervención con motivo del debate público sobre los niños y los conflictos armados, celebrado el 25 de junio, en Nueva York.

Garantizar las protecciones especiales reconocidas a los niños

La Santa Sede exhorta a todas las partes en conflicto a respetar plenamente el derecho internacional humanitario y a proteger los derechos humanos fundamentales, garantizando «que las protecciones especiales reconocidas a los niños se respeten en toda circunstancia». La Misión subraya la responsabilidad de los Estados «en proteger a los civiles de los efectos de las hostilidades y en reforzar las responsabilidades por las graves violaciones cometidas contra los menores».

Niño desnutrido en Gaza | Efe

Documentado un aumento de las violaciones a la protección de los menores

La Misión de la Santa Sede observa que el último informe del Secretario General «ofrece un panorama desalentador del sufrimiento que padecen los niños en los conflictos armados. El aumento documentado de las violaciones graves pone de manifiesto la urgente necesidad de que la comunidad internacional intensifique sus esfuerzos para proteger a las víctimas más vulnerables de la guerra». De hecho, los niños «siguen soportando una parte desproporcionada del sufrimiento causado por los conflictos armados». Muchos mueren o resultan heridos «en lugares que deberían ser refugios seguros, como hogares, escuelas, hospitales y lugares de culto. Otros conviven con las consecuencias de la violencia incluso mucho tiempo después de que terminen los combates, sufriendo traumas, discapacidades y pérdidas».

Persiste el reclutamiento, el abuso y el secuestro de niños

La Santa Sede, continúa la declaración, «sigue especialmente preocupada por el reclutamiento, el abuso y el secuestro persistentes de menores». Se trata de graves violaciones que «privan a los niños de su infancia, los separan de sus familias y comunidades y los exponen a la violencia y la explotación, con consecuencias duraderas». Igualmente preocupantes son «los efectos del desplazamiento, la separación familiar y la interrupción de la educación y la atención médica», ya que privan a muchísimos menores «de las condiciones necesarias para su bienestar y su desarrollo humano integral». Dichos sufrimientos, subraya la Santa Sede, «constituyen una grave ofensa a la dignidad, otorgada por Dios, de cada niño, quien merece protección y cuidado y nunca puede ser considerado un simple daño colateral en la conducción de la guerra».

El uso de sistemas de armas no tripulados

La Misión expresa además su preocupación por «la creciente integración de las tecnologías emergentes en las operaciones militares», ya que el uso cada vez más extendido «de sistemas no tripulados y respaldados por inteligencia artificial plantea cuestiones profundas, incluidas las relativas a la protección de los menores». Y cita la primera encíclica del Papa León XIV, Magnifica Humanitas, cuando afirma, en el n.º 199, que «toda tecnología que facilite atacar sin ver el rostro del otro baja el umbral moral del conflicto ». Aunque la tecnología pueda ayudar a los seres humanos en los procesos de toma de decisiones, comenta la Misión del observador, «nunca puede sustituir el juicio moral, la responsabilidad»y la obligación de rendir cuentas, «que deben acompañar las decisiones que conciernen la vida humana».

Niños soldado | Solidarios Sin Fronteras

La adhesión a la Declaración sobre la protección de los civiles

Por todo ello, en conclusión, la Santa Sede alienta a los Estados que aún no lo hayan hecho «a adherirse a la Declaración política sobre el fortalecimiento de la protección de los civiles frente a las consecuencias humanitarias derivadas del uso de armas explosivas en zonas pobladas». Como señaló recientemente el Papa León, también en Magnifica humanitas, en el n.º 216, «cuando nos enfrentamos a bombardeos contra civiles, a ataques contra hospitales, escuelas o infraestructuras vitales, a abusos que afectan a los niños, nos encontramos ante escándalos que hieren a la humanidad misma». Por lo tanto, la comunidad internacional «no debe eludir su responsabilidad de proteger la vida, la dignidad y el futuro de los niños afectados por los conflictos armados. La respuesta a su sufrimiento constituirá un indicador tanto del compromiso con el derecho internacional como del respeto a la dignidad humana, donada por Dios, de cada persona».

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