Vaticano insiste ante la ONU en la urgencia de detener la violencia en Oriente Medio y el derramamiento de sangre inocente
En el debate del Consejo de Derechos Humanos sobre los ataques no provocados de Irán a países árabes, el arzobispo Balestrero repite las palabras del Papa y pide a todas las partes asumir la responsabilidad moral de detener esta espiral
(Vatican News).- Profundamente preocupada por el nuevo conflicto abierto en Medio Oriente, la Santa Sede insta a todas las partes involucradas “a asumir la responsabilidad moral de detener la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable”. El arzobispo Ettore Balestrero, nuncio apostólico y observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras Organizaciones Internacionales en Ginebra, repite así las palabras del papa León XIV en el Angelus del primer domingo de este mes, al intervenir hoy, 25 de marzo, en el debate urgente sobre las implicaciones para los derechos humanos de los ataques no provocados de la República Islámica de Irán contra Baréin, Kuwait, Omán, Catar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Jordania. El debate se enmarca en la 61.ª Sesión Ordinaria del Consejo de Derechos Humanos.
La santa Sede califica de 'profundamente alarmantes' los ataques en curso, que en ocasiones están “respaldados por inteligencia artificial”, dirigidos contra infraestructuras civiles, incluyendo hospitales, escuelas y zonas residenciales
Profundo dolor por las numerosas víctimas inocentes
La Santa Sede, subraya el observador permanente, sigue “con profunda preocupación” los trágicos acontecimientos que se están desarrollando en Medio Oriente “en estos días dramáticos”, y expresa “profundo dolor por las numerosas víctimas inocentes en toda la región, incluidos los niños”, así como por quienes se han visto obligados a huir de sus hogares, especialmente las familias. Además, califica de “profundamente alarmantes” los ataques en curso, que en ocasiones están “respaldados por inteligencia artificial”, dirigidos contra infraestructuras civiles, incluyendo hospitales, escuelas y zonas residenciales.
La paz y la estabilidad no se alcanzan con las armas
Balestrero reafirma también las palabras del Pontífice en el Angelus del 22 de marzo: “No podemos permanecer en silencio ante el sufrimiento de tantas personas, víctimas indefensas de estos conflictos. Lo que les hiere, hiere a toda la humanidad”. Y concluye, citando el discurso del Papa León al Cuerpo Diplomático de este enero, recordando que “la paz y la estabilidad no pueden alcanzarse mediante las armas y las represalias, que solo siembran muerte y destrucción y alimentan odio, resentimiento y miedo”. En cambio, deben “perseguirse a través de medios pacíficos como la diplomacia y el diálogo, y mediante el pleno respeto al derecho internacional”.
