El Vaticano presenta el proyecto de restauración de la emblemática Logia de Rafael, utilizada por papas y presidentes
La intervención se desarrollará durante los próximos cinco años con el apoyo del World Monuments Fund y la Stephen A. Schwarzman Foundation, que ha definido el edificio como "uno de los conjuntos artísticos más importantes y frágiles del mundo"
La Galería Lapidaria de los Museos Vaticanos ha acogido este miércoles la presentación del gran proyecto de restauración del ala oeste de la Segunda Loggia, conocida como la Logia de Rafael, uno de los conjuntos más emblemáticos del Renacimiento y espacio histórico de tránsito de papas, cardenales y jefes de Estado.
La intervención se desarrollará durante los próximos cinco años con el apoyo del World Monuments Fund y la Stephen A. Schwarzman Foundation, e incluirá la creación de un área permanente de restauración en el propio conjunto, situado en la segunda planta del Palacio Apostólico, con vistas al Patio de San Dámaso.
El proyecto contempla una inversión de 5,5 millones de dólares para esta fase inicial, con el objetivo de restaurar la Logia de Rafael, un corredor de 65 metros de largo y cuatro metros de ancho. La Logia de Rafael fue concebida y decorada entre 1517 y 1519 por su taller para el papa León X de Médici.
El conjunto se organiza en trece tramos decorados con escenas bíblicas: los doce primeros dedicados al Antiguo Testamento y el último al Nuevo Testamento. Entre sus principales artífices figuran Giulio Romano, responsable de las escenas pictóricas, y Giovanni da Udine, autor de los motivos vegetales y grotescos, junto a Perin del Vaga.
La directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, ha destacado el valor histórico del espacio, utilizado durante siglos como lugar de paso para autoridades eclesiásticas y diplomáticas, además de ser una parada habitual en el Grand Tour europeo.
El proyecto responde al delicado estado de conservación del conjunto, agravado por intervenciones históricas como el cierre de los arcos realizado en 1813-1814 bajo la supervisión de Antonio Canova, que alteró la ventilación natural y favoreció la acumulación de humedad.
A ello se suma la complejidad de las técnicas pictóricas empleadas, que incluyen pintura al seco sobre estuco romano, temple y cal sobre fresco, así como fondos de azurita, lo que ha incrementado su vulnerabilidad con el paso del tiempo.
Tras un estudio piloto desarrollado entre 2019 y 2020 y entre 2023 y 2024, los especialistas han definido una metodología de intervención basada en limpieza en seco mediante tecnología láser, que permite una actuación precisa sin dañar las capas originales.
La presidenta del World Monuments Fund, Bénédicte de Montlaur, ha subrayado que la Logia de Rafael es "uno de los conjuntos artísticos más importantes y frágiles del mundo" y ha destacado que la iniciativa incluye también formación internacional para conservadores de pintura mural.
Por su parte, el presidente de la Stephen A. Schwarzman Foundation, Stephen A. Schwarzman, ha defendido la inversión en conocimiento como herramienta clave para preservar el patrimonio cultural global.
El proyecto incluye además la instalación de un nuevo sistema de iluminación y ventanas con filtros especiales, destinados a reducir la radiación ultravioleta y mejorar la conservación del espacio sin alterar sus valores estéticos.
La restauración de la Logia de Rafael se perfila así como una de las intervenciones patrimoniales más relevantes de los próximos años en el Vaticano, combinando conservación avanzada, investigación científica y formación internacional.