Liliana Franco: "Las reflexiones de Gonzalo eran oxígeno para la Vida Consagrada"
"Gonzalo nos motivó a desarrollar la imaginación para construir espacios comunitarios diferentes", rememora en Religión Digital la expresidenta de la CLAR sobre el fallecido claretiano Luis Alberto Gonzalo
"La pascua de Gonzalo es elocuente. Él fue hermano y compañero de camino. Sus reflexiones se constituyeron en oxígeno, sus aportes nos movilizaron siempre a más, a intentar nuevos caminos, otras lógicas y perspectivas". La hermana Liliana Franco Echeverri, expresidenta de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos y Religiosas (CLAR), reflexiona en Religión Digital, sobre lo que supone el inesperado fallecimiento de Luis Alberto Gonzalo para la reflexión sobre la Vida Consagrada, su presente y su futuro.
"Muchas veces nos condujo a cuestionarnos desde lo profundo, a pensar formas distintas y más significativas de reorganización, modos más incluyentes de participación. Nos puso ante la urgencia de trascender lo institucional y permitir que los carismas hablen y movilicen nuestro actuar misionero", señala la religiosa de la Orden de la Compañía de María Nuestra Señora sobre la aportación del religioso claretiano, fallecido el pasado 2 de enero, a los 61 años de edad.
De las reflexiones de Luis Alberto Gonzalo, "me sigue resonando la invitación a asumir la fragilidad de la Vida Consagrada, la ruptura con los discursos de triunfo, la llamada a sanar la esperanza", señala Liliana Franco, quien hace solo unas semanas compartió con él, en Córdoba (Argentina), jornadas en el V Congreso Latinoamericano y Caribeño de Vida Religiosa.
"Gonzalo nos motivó a desarrollar la imaginación para construir espacios comunitarios diferentes, nos propuso desarrollar la creatividad, para intentar estructuras que, siendo verdaderamente nuevas, sean también evangélicas", señala Franco Echeverri, como tantos otros todavía conmovida por la trágica noticia de la repentina muerte del exdirector de la revista Vida Religiosa, cuando, tras un año lleno de viajes para asistir a conferencias o participar en capítulos congregacionales, falleció de un infarto en Oviedo, mientras descansaba unos días con su familia.
