'Queremos un convento': la nueva campaña de las cismáticas a la espera de su desahucio en Belorado
Las cismáticas han lanzado una nueva campaña: www.queremosunconvento.com, con la que buscan, según explica su jefe de prensa, Francisco Canals, "establecerse en algún lugar de la España vaciada, donde abundan centenares de construcciones, fincas rústicas e incluso conventos abandonados, para continuar con su tradición de casi 700 años"
El próximo 10 de febrero, si nada lo remedia, las ex monjas de Belorado abandonarán el monasterio, seguramente para recalar en Orduña o Derio, antes de que la Justicia las expulse también. Inasequibles al desaliento, las cismáticas han lanzado una nueva campaña: www.queremosunconvento.com, con la que buscan, según explica su jefe de prensa, Francisco Canals, "establecerse en algún lugar de la España vaciada, donde abundan centenares de construcciones, fincas rústicas e incluso conventos abandonados, para continuar con su tradición de casi 700 años".
Todo un “plan de expansión de monasterios”, o así lo venden ella. Con la campaña se pretende "conectar con la solidaridad de los españoles", dejando claro que "la Iglesia no podrá desmantelar su comunidad: ellas permanecerán firmes ante cualquier adversidad".
"Las monjas de Belorado destacan por su carisma, valentía y energía: auténticas monjas rebeldes en todo su esplendor", afirma Canals, quien sostiene que, "incluso si son expulsadas de Belorado, su vínculo permanecerá intacto, pues son religiosas sólidas, coherentes y profundamente comprometidas con su fe y vocación".
"Las monjas clarisas de esta comunidad atraviesan uno de los momentos más difíciles y dramáticos de su historia. Amenazadas por un desahucio han sido señaladas, maltratadas, acusadas y perseguidas simplemente por creer en su propio proyecto de vida. Hoy, más que nunca, buscan una oportunidad para continuar con su larga tradición de religiosas entregadas a la fe", se lee en la nota enviada por el autoproclamado jefe de prensa de "las monjas rebeldes".
"En una España cada vez más vaciada, existen cientos de construcciones abandonadas donde nadie vive. Espacios que podrían volver a tener vida, sentido y futuro. Por eso pedimos la colaboración de particulares, instituciones o propietarios que puedan donar, ceder o vender a bajo coste un lugar donde estas mujeres puedan comenzar de nuevo", constatan las de Belorado, que culminan con un grito de continuidad: "Queremos un convento. Queremos futuro. Queremos seguir".