En la Semana del ITVR, De las Heras reivindica el "camino sinodal" para la Vida Consagrada

"La Iglesia la necesita hoy menos preocupada por contar números y fuerzas y más decidida a aprender la vitalidad del seguimiento de Cristo con paso lento y con bastón", señala el obispo de León en la misa inaugural de la 55ª edición de estas jornadas

Misa inaugural de la Semana de Vida Consagrada
Misa inaugural de la Semana de Vida Consagrada | ITVR

"Este tiempo de reducción nos invita a la misma verdad evangélica: no lamentarnos por lo que ya no tenemos, no dejarnos llevar de espejismos ilusorios, sino preguntarnos con honestidad y fe qué es lo que hoy sí tenemos para ofrecer". Fue la sugerencia que deslizó este mediodía Luis Ángel de las Heras, obispo de León, en la homilía de la eucaristía de inauguración de 55.ª Semana Nacional de Institutos de Vida Consagrada (ITVR), que se celebra en Madrid hasta el próximo sábado, 11 de abril, de manera presencial y online.

Y, se respondería después el también religioso claretiano: "En este momento histórico, la vida consagrada puede ofrecer tesoros valiosos a la Iglesia y a la sociedad: la permanencia en las periferias de todo tipo, una palabra serena frente al miedo al futuro; un trabajo comprometido por la paz, la justicia y el cuidado de la Creación; una fe probada frente a la tentación del desaliento; una presencia humilde que sigue diciendo que Dios es fiel, incluso cuando todo parece disminuir; una inspiración de camino nuevo cuando vemos y escuchamos cómo parte Jesús el pan".

Partía de las Heras del lema de la Semana –"Afrontar la reducción. Caminando y habitando en el desierto"– para recordar que ese desierto "no es solo externo y numérico; es también interior: desierto de expectativas, de seguridades, de reconocimiento e incluso de entrega", por lo que también remarcó, siguiendo el Evangelio, que en esta Pascua, "el Resucitado no espera a que salgamos del desierto para acercarse; camina con nosotros por la arena ardiente, bajo el sol implacable", e invitando a "escuchar de nuevo la Palabra y tener la valentía de dejar que sea el Señor —más que nuestras estrategias— quien nos ayude a releer la historia vivida y la que está por venir".

Misa inaugural de la Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada
Misa inaugural de la Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada | ITVR

"Habitar el desierto no significa resignarse ni instalarse incómodamente en la pérdida. Significa vivir este tiempo con hondura espiritual, sin prisas, sin pausas, sin huidas, sin nostalgias paralizantes, sin experimentos inciertos que desvirtúan lo esencial", señaló el presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, quien invitó a seguir "anunciando el Evangelio y edificando la comunión eclesial humildemente con el resto del pueblo de Dios, libres de cualquier tentación de prepotencia y de autoreferencialidad".

En este punto, De las Heras, que ha impulsado también esa vía en su diócesis, señaló que "el camino sinodal es una ocasión de compromiso y descubrimiento de novedad para la vida consagrada porque cuenta para ello con un rico bagaje de sinodalidad", y hablando en nombre de la citada comisión episcopal, reiteró algo que había mencionado ya en su saludo durante la sesión inaugural: "La Iglesia necesita hoy una vida consagrada menos preocupada por contar números y fuerzas y más decidida a aprender la vitalidad del seguimiento de Cristo con paso lento y con bastón, con cansancio y preocupación, pero con el corazón agradecido —muy agradecido—, alegre y esperanzado. Y, por supuesto, abriendo caminos nuevos con la sinergia de lo “inter”, que es vía de futuro desde hace tiempo".

Las noticias de Religión Digital, todas las mañanas en tu email.
APÚNTATE AL BOLETÍN GRATUITO

También te puede interesar

Lo último

stats