“Una vergüenza y un escándalo en la Iglesia”: Víctimas HAM lamentan la ordenación en Getafe de dos miembros de la rama masculina liderada por Marimí
“Cuando estas decisiones traigan más problemas y víctimas en el futuro, el obispo será el responsable", señalan exmiembros, que ya habían denunciado por carta la “dudosa formación” e “idoneidad” de esos candidatos de la rama masculina de la organización suprimida el 28 de julio por el Arzobispado de Madrid
“Es una vergüenza y un escándalo en la Iglesia”. Víctimas de las HAM escriben a Religión Digital para mostrar su lamento por las ordenaciones sacerdotales de dos miembros de los Hermanos del Amor Misericordioso (HAM) este pasado lunes, 12 de abril, en la diócesis de Getafe, pese a la carta que una quincena de ellas había remitido al obispo Ginés García Beltrán advirtiendo sobre la “dudosa formación” e “idoneidad” de esos candidatos de la rama masculina de la organización suprimida el pasado 28 de julio por el Arzobispado de Madrid, las Hijas del Amor Misericordioso.
“Si al obispo le da igual la gente, llega un momento en que qué más se puede hacer. El obispo ni siquiera ha tenido la ‘deferencia’ de explicarnos nada a las víctimas”, expresan con pena algunas de esta personas, con denuncias sobre presuntos abusos que siguen su curso.
“Cuando estas decisiones [las ordenaciones sacerdotales de miembros HAM] traigan más problemas y víctimas en el futuro, él será el responsable. Ya lo es, porque todo esto ha sucedido bajo su paraguas y con el beneplácito de su autoridad”, apostillan, a la vez que muestran su “pena por los que se ordenan, porque realmente no tienen la culpa. Pero la imprudencia es tremenda. Por los que se ordenan y por la gente”.
El 29 de septiembre, un grupo de exmiembros de esta organización –fundada por el fallecido sacerdote Antonio Mansilla, y actualmente liderados por María Milagrosa Pérez, como 'Marimí'–, tras un proceso de deliberación y puesta en común, enviaron una carta a la Nunciatura y al obispo –adelantada por RD–, en la que se “notifica a la autoridad diocesana que dar por buena la formación de estos candidatos y proceder a sus ordenaciones de diaconado o presbiterado supone una incoherencia con las decisiones tomadas en los últimos meses".
Entre las “posibles deficiencias y distorsiones en la formación canónica” que denunciaban, señalaban que “la formación de los miembros ha sido fundamentalmente de carácter interno, autorreferencial y desprovista de un régimen de vida de seminario adecuado a la normativa canónica (separación de fueros, libre elección de director espiritual…)”, por lo que entendían que ello “no aseguraría la formación, ni el discernimiento libre y personal de los miembros”.
Igualmente, sostenían en su misiva que “algunos ex miembros de la comunidad de hermanos e hijas del amor misericordioso señalan que, de hecho, la vocación ni siquiera era objeto de discernimiento personal. Venía ya dada. También afirman que en la comunidad se decía que quién tenía vocación en HAM la tenía para siempre desde el momento que decía 'sí' debido al especial don de discernimiento heredado por la comunidad del fallecido 'padre fundador' Antonio Mansilla”.
Denunciaban también que “la formación académica y teológica recibida en la Universidad era constantemente reinterpretada bajo la óptica y la doctrina de las autoridades de la comunidad, que también pedía a sus miembros mantenerse vigilantes para no separarse del carisma por estudiar demasiado”.
“La formación espiritual –seguía la carta, enviada también al Vaticano– habría sido recibida íntegramente en la comunidad (principalmente de Marimí) en una ‘espiritualidad’ desacreditada por la Iglesia habiendo sido investigadas sus prácticas debido a las denuncias por abusossexuales, de poder y de conciencia en su seno”.
Los firmantes –denunciantes de presuntos abusos de varios tipos y algunos familiares– afirman en esa carta que “el discernimiento vocacional dependía directamente de las directrices de la superiora de la comunidad, Marimí” y alertaban de la existencia de “quejas y declaraciones (vía eclesiástica) formales sobre el comportamiento en el ejercicio del ministerio y en la dirección espiritual de algunos miembros ordenados que fueron formados en HAM sin reconocimiento público-jurídico alguno”.
"Acoso vocacional"
Igualmente informaban de que “existen quejas por 'acoso vocacional' por parte de miembros de la comunidad que expresaban a los jóvenes directamente 'la voluntad de Dios es que entres con nosotros'. Otro de ellos decía tener el 'don de las vocaciones' considerando que Dios le revelaba quién tenía vocación”.
Junto con todas estas (y otras) advertencias que se hacen en la carta, por las que los firmantes señalan que estas ordenaciones “no será conforme, al menos para una porción, del pueblo Cristiano que se escandaliza o se ha visto afectado directa o indirectamente por la comunidad HAM”, los firmantes solicitan que “se tomen las medidas pertinentes que aseguren un proceso sano y de toma de conciencia de los excesos por los cuales se entiende que ha sido desarticulada la comunidad Hermanos del Amor Misericordioso”, en relación con la carta emitida por la diócesis el 15 de septiembre, en donde, tras un acompañamiento desde 2008, se señala ahora que “el discernimiento sobre una eventual vocación a la vida religiosa deberá realizarse de manera personal e individual”.
La diócesis de Getafe acusa recibo
Sin embargo, el grupo de presuntas víctimas y sus familias lamentan que la diócesis no se haya puesto en contacto con ellas y que se haya limitado a un “simple acuse de recibo” de su carta, a pesar de que en el comunicado diocesano del 15 de septiembre se señala que "les ofrece el acompañamiento humano y pastoral que puedan necesitar y pone a su disposición espacios de escucha, acogida y apoyo", salvo que del mismo estén excluidos quienes se salieron del grupo y denunciaron sus prácticas, lo cual estaría en contradicción con las peticiones sobre la atención a estas personas realizadas tanto por el papa Francisco como ahora por León XIV.
Desde el Obispado de Getafe, consultado por Religión Digital, confirman este acuse, lamentan la filtración de la carta, reconocen que no ha habido más contacto con los firmantes y justifican la pertinencia de la ordenación sacerdotal de los dos candidatos HAM pertenecientes a la comunidad formativa de Serranillos del Valle en que cumplen los requisitos canónicos, por lo cual tendrán también ellos sus destinos pastorales.