Hazte socio/a
Última hora:
El Papa hace balance de su viaje a España

Marta de O’Connor y 'el jardín' del Papa: "Quería que estuviera cómodo y sé que se ha ido muy feliz"

Marta de O’Connor, responsable de la decoración floral de la visita del Papa León XIV: "Lo que quería es que estuviera cómodo, a gusto, y sé que se ha ido muy feliz"

Decoración floral de la visita de León XIV a Madrid | @floresbucaro

(Archimadrid).- No ha sido un proyecto fácil, pero Marta de O’Connor, responsable de la decoración floral de los escenarios de la visita del Papa a Madrid, está «muy feliz con el resultado». Las noches sin dormir, el desgaste físico, el ajetreo… Todo el trabajo ha valido la pena. «Pude saludar al Papa y preguntarle si le habían gustado las flores, y me dijo que muchísimo».

Hubo varias cosas que Marta, que dirige la empresa de eventos Santa Misa Santa Mesa, tenía claras cuando le encargaron el proyecto. La primera, que todos los escenarios fueran «un jardín en flor», huyendo de centros apelmazados y aislados. Segundo, que «hubiera mucha naturaleza viva y que se integraran bien todas las especies arbóreas», para ella un símbolo de crecimiento espiritual.

Después, que los colores de las flores fueran orgánicos, señal de «sobriedad y respeto por el compromiso social». Y, por último, que generaran «cercanía, diálogo, paz, sosiego». Así se vio, por ejemplo, en el primero de los escenarios, el de CEDIA, un «entorno sobrio» en el que la decoración plasmó ese compromiso social, en concreto a través de un árbol pérsica, el llamado árbol de la esperanza (imagen superior) donde las familias colgaron sus peticiones, y que se quedará plantado en la parroquia.

La Vigilia de los Jóvenes fue donde se vio mayor profusión de flores y colores. Fueron burdeos, rosas, tonos conectados con la capa pluvial que el Santo Padre vistió para la adoración eucarística, y que plasmaban «la energía, renovación y frescura de los jóvenes». Marta destaca la luz, «espectacular cuando empezó a bajar el sol; era como si allí estuviese la Virgen muy presente».

@floresbucaro

Cuidar la temperatura

Marta ha usado flores de múltiples variedades —«¡qué especie no hemos puesto!»—, aunque han predominado hortensias, rosas de jardín en diferentes gamas de colores y peonías; estas últimas, por ejemplo, predominaban en la base de la cruz de Lima. El trabajo de hidratación de cada flor los días previos fue determinante para que el día del evento «estuvieran perfectas».

El calor era el peor enemigo, pero también la propia estructura de los escenarios, con varias alturas, lo que obligó a «hacer trampas» para que la flor subiera. Había centros de hasta 80-90 centímetros de alto, «para que arroparan todo», y en estos casos se jugaba «con dobles esponjas para dar la altura».

Fue terminar la Vigilia, que habían empezado a preparar cuando aún el Papa no había llegado a España, «a las 6 de la mañana», y comenzar el montaje de la Misa del Corpus en Cibeles, «a la 1 de la madrugada». Aquí predominó el blanco y amarillo, los colores del Vaticano, especialmente en la peana de la Virgen de la Virgen de la Almudena y a los pies del ambón, en los que se permitió incorporar «un jazmín sutil».

Jesús Hellín/Ep

Un equipo de cerca de 100 floristas

Para desarrollar el proyecto, Marta envió sus propuestas en acuarela y render a estudiar por las arquitectas de los espacios, la Comisión de Liturgia y, en última instancia, la Santa Sede. Y para materializarlo, contó con proveedores con los que ya había trabajado en grandes eventos: Búcaro para las flores y Viveros Peñita, en Talavera de la Reina (Toledo), para las especies arbóreas. Los primeros aportaron 30 de sus trabajadores de plantilla (imagen inferior, una de ellas preparando la Misa de Cibeles), y los segundos, 20.

A ellos se sumó un equipo de floristas voluntarios, lo que ha hecho que cerca de 100 personas hayan trabajado en la decoración, «todo el mundo con una sonrisa; ha habido un ambientazo estupendo en el equipo».

Marcos Nogales

Es complicado hacer una estimación de flores utilizadas. «Miles», dice Marta. Sólo para la procesión del Corpus se emplearon entre 5.000 y 6.000 tallos de geranios para que los niños de Primera Comunión y las personas en las vallas pudieran lanzar pétalos al paso del Santísimo.

Y de especies arbóreas, se han usado 4.000 macetas, aparte de los madroños para el Movistar Arena, que fueron más de 20. Efectivamente, en este espacio, donde el Papa tuvo el encuentro con la sociedad civil, se incorporó este arbusto, símbolo de Madrid, como referente. Los hubo de hasta 4 metros de alto. Las flores fueron en tonos lavanda y rosa, «muy de artista y cultura», y junto con los verdes, se generó un ambiente «acogedor».

Un lugar complicado para adornar fue la catedral de la Almudena, donde el Papa honró a la patrona de Madrid regalándole la Rosa de Oro. «La catedral es muy difícil porque el altar es abierto; aquí trabajamos mucho el eje central, que es la cruz». El Crucificado de Juan de Mesa, en el que no simplemente se puso un centro, sino que para darle importancia se hizo «una base importantísima que trepaba».

Á. Pérez Meca/Ep

Las curvaturas del presbiterio se arroparon con rosas, y la escalinata de subida a la Virgen, también complicada por los alicatados traseros, se adornó «con una base de verdes con guirnaldas, muy repleta de flor» para «hacerla acogedora». Y también «porque la Virgen se merece estar muy guapa».

Ya en el Bernabéu se buscó «pausa, contemplación», y por eso los arreglos florales eran más «sobrios, con toque de flor y mucha especie arbórea». Marta destaca en este punto los arces de la pasarela en el suelo que unían los dos grandes hexágonos del escenario.

María Antúnez Durango

Un reto y "una privilegiada"

Y en este acto de la Iglesia diocesana Marta se enfrentó a un nuevo reto, el de trabajar el paso de la Virgen de la Almudena, cedido por la Hermandad de El Pobre, algo que ella nunca había hecho. La flor predominante fueron los nardos blancos. «Pedí todos los nardos de España para la Virgen».

«Para mí ha sido un lujo, y un gran reto, poder apoyar al Santo Padre; me siento una privilegiada por haber sido la responsable de toda la decoración floral». Del Papa dice que era «un gran desconocido y se ha ido siendo nuestro mejor amigo: entregado, incansable… Lo que quería es que estuviera cómodo, a gusto, y sé que se ha ido muy feliz».

Ya en su día, Marta fue la encargada de los adornos florales en la JMJ 2011, que «también fue grandiosa». Ella, que ha hecho eventos de magnitud, no duda que estos dos han sido los más importantes en su trayectoria. «Es muy complicado pero ha sido un gran honor», concluye.

@floresbucaro

También te puede interesar

Lo último

Domingo 12º del tiempo ordinario

El coraje de futuro