La visita del papa León XIV a España desprende cifras de vértigo
Desde un dispositivo de seguridad sin precedentes con 23.500 agentes, pasando por un ejército de 21.500 voluntarios, hasta el millón y medio de fieles que se esperan en la misa de Cibeles, las cifran marean
La visita del papa está generando máxima expectación y España apura su llegada con un despliegue que se mide en cifras de vértigo: desde un dispositivo de seguridad sin precedentes con 23.500 agentes, pasando por un ejército de 21.500 voluntarios, hasta el millón y medio de fieles que se esperan en la misa de Cibeles.
Del 6 al 12 de junio, León XIV visitará Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife y las cuatro ciudades ultiman los preparativos, de los que poco a poco han trascendido algunos detalles. A continuación, las cifras más curiosas de esta visita.
Más de 600.000 personas se han inscrito hasta el momento para participar en los actos multitudinarios, aunque los organizadores esperan que asistan muchas más.
En concreto, más de 300.000 personas se han apuntado a la misa en Cibeles y más de 220.000 a la vigilia con jóvenes en la Plaza de Lima. No obstante, las previsiones son que se concentren unos 500.000 peregrinos en la vigilia y que alcancen el millón y medio en la eucaristía.
Al encuentro diocesano con la provincia eclesiástica de Madrid en el estadio Santiago Bernabéu se espera que asistan 70.000 fieles y en el Movistar Arena se prevé un lleno prácticamente completo con unas 12.000 personas.
La vigilia en el Estadio Olímpico Lluís Companys en Barcelona congregará a unas 40.000 personas y a la misa en la Sagrada Familia asistirán 8.000 fieles (4.000 dentro del templo y 4.000 fuera).
Más de 45.000 peregrinos se han apuntado para acudir a la misa en el estadio de Gran Canaria, en Las Palmas, mientras que a la eucaristía que cerrará el viaje de Robert Prevost en el puerto de Santa Cruz, en Tenerife, se han inscrito más de 29.000 fieles.
Para echar una mano durante la visita se han movilizado casi 22.000 voluntarios a los que se les identificará por el color de sus camisetas según sus responsabilidades: los voluntarios generales vestirán de naranja; los de accesibilidad, de azul; los que estén en información, de verde; y el equipo organizador, de rojo.
Aunque no hay una cifra global de cuántos sacerdotes participaran en las misas multitudinarias, se conoce que en Cibeles habrá 500 presbíteros y 1.800 ministros extraordinarios, en Las Palmas se prevé que acudan unos 200 sacerdotes desde distintos puntos de España, y en la del puerto de Santa Cruz habrá más de 300 concelebrantes.
En este viaje al papa le acompaña una comitiva de unas 35 personas, 80 periodistas vaticanos y un pequeño grupo de gendarmes y policías suizos.
Los números de efectivos de seguridad que maneja esta operación son 11.000 policías nacionales, 2.200 guardias civiles, 4.000 agentes de la policía municipal de Madrid; 5.600 mossos; unos 500 agentes de la guardia urbana catalana y otros 200 de la policía canaria. En total, 23.500 agentes para garantizar la seguridad durante la visita.
En cuanto a personal sanitario y de protección civil, un millar de efectivos estarán a disposición de las personas que se acerquen a los eventos previstos en Madrid, donde se instalarán diez puestos sanitarios avanzados y se habilitarán 1.000 baños químicos portátiles. También se han instalado 162 puntos en los que se distribuirá agua, de manera gratuita, para aplacar el calor.
En Barcelona, se desplegarán unos 2.000 efectivos entre personal del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), Cruz Roja y voluntariado de protección civil.
Para facilitar la movilidad durante estas fechas, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha preparado un dispositivo especial a través de Renfe con plazas adicionales en Cercanías Madrid (más de 1,1 millones de plazas el fin de semana), Rodalies, Media Distancia y Avant.
También se han reforzado las conexiones aéreas; Iberia Express ha programado ocho vuelos y casi 1.500 plazas adicionales del 9 al 13 de junio en sus conexiones entre Madrid y las islas de Gran Canaria y Tenerife, mientras que Vueling oferta 86.120 plazas aéreas en total para acudir a las islas.
Los organizadores estiman que la visita tendrá un coste de 25 millones de euros -que están "prácticamente" cubiertos con aportaciones de benefactores- y un impacto económico superior a los 150 millones de euros.
Un estudio sobre el turismo religioso en España elaborado por ObservaTUR cifra entre 90 y 125 millones de euros el impacto económico que podría generar. Una cifra menor a la registrada en la anterior visita de Benedicto XVI en 2011, cuando se inyectaron 354 millones de euros en la economía española, según la consultora PwC, aunque en esa ocasión era una Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
La visita del papa disparará la ocupación de los pisos turísticos y llevará a muchos hoteles a colgar el cartel de "completo". Las previsiones del sector hotelero estiman una ocupación del 85 % en Madrid, mientras que en Barcelona, que en junio se encuentra de lleno en temporada alta turística, aspira a llegar a la plena ocupación.
Por su parte, los hoteles de Gran Canaria y Tenerife esperan una buena ocupación, si bien las reservas no llegarán al nivel de la temporada alta canaria (otoño-invierno) y rondarán el 60-70 %.
La visita del pontífice movilizará a una parte importante de la prensa nacional e internacional para cubrir el viaje: hay 5.672 solicitudes de acreditación de prensa.
Para que todo el que quiera pueda seguir en directo los diferentes acontecimientos de esta cita histórica, se han instalado más de 100 pantallas desde donde se podrán seguir los actos de forma gratuita.
En las distintas eucaristías, se utilizarán más de 8.000 píxides (recipientes para la comunión) para distribuir las formas. Sólo en la misa de Cibeles está previsto que se repartan 460.000 hostias consagradas.
El taller Zarasanta, con sede en Zaragoza, ha confeccionado toda la vestimenta que va llevar el papa y su séquito de cardenales, obispos y diáconos: alrededor de 5.000 prendas entre mitras, estolas, roquetes, casullas y la capa, los paños de hombros y las mitras que lucirá León XIV.
