Elaboradas por monjas de un monasterio de Lisboa están listas para su distribución durante la JMJ Un millón de hostias de trigo alentejano esperan en Portugal la visita del Papa

Hostias para la JMJ
Hostias para la JMJ

Un millón de hostias elaboradas con trigo del Alentejo por monjas de un monasterio de Lisboa están listas para su distribución durante la Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrollará en la capital lusa y en Fátima entre el 1 y el 6 de agosto con la presencia del papa Francisco

El trigo fue cedido por productores alentejanos a las hermanas clarisas del Monasterio del Inmaculado Corazón de María del barrio lisboeta de Estrela

Miles de voluntarios y peregrinos, en su mayoría jóvenes españoles, han llegado en los últimos días a Portugal para participar en la JMJ y asistir a las ceremonias que oficiará Francisco, el cuarto papa que visita el país

Portugal, que ya tiene experiencia en visitas papales, (siete, desde que en 1967 recibió a Pablo VI), ha desplegado un fuerte dispositivo de seguridad que, con 16.000 efectivos, es ya visible en grandes ciudades
 

Un millón de hostias elaboradas con trigo del Alentejo por monjas de un monasterio de Lisboa están listas para su distribución durante la Jornada Mundial de la Juventud, que se desarrollará en la capital lusa y en Fátima entre el 1 y el 6 de agosto con la presencia del papa Francisco.

Las hostias, según confirmaron a Efe fuentes de la organización de la JMJ, se han preparado con dos toneladas de trigo cedido por productores alentejanos a las hermanas clarisas del Monasterio del Inmaculado Corazón de María del barrio lisboeta de Estrela.

Miles de voluntarios y peregrinos, en su mayoría jóvenes españoles, han llegado en los últimos días a Portugal para participar en la JMJ y asistir a las ceremonias que oficiará Francisco, el cuarto papa que visita el país.

Iglesias, universidades, colegios y polideportivos albergan en estos días a los voluntarios, que la próxima semana se instalarán en Lisboa, y municipios próximos, como Estoril, Cascais, y en el santuario de Fátima.

Más de 300.000 fieles se han inscrito en las actividades, con españoles (58.531) e italianos (53.803) a la cabeza, aunque los organizadores esperan que el evento atraiga a más de un millón de personas.

El fuerte dispositivo de seguridad preparado para esta macrocita católica, con 16.000 efectivos, es ya visible en grandes ciudades, como Lisboa, donde se ha multiplicado la presencia policial en aeropuerto, puertos, vías públicas y en los puntos de concentración de visitantes.

Además, el país ha recuperado los controles documentales en las fronteras, de forma "excepcional", entre el 22 de julio y el 7 de agosto y ha impedido la entrada a cerca de 70 personas sobre unos 330.000 ingresos.

“Es un desafío muy exigente", admitió esta semana el ministro de Administración Interna, José Luís Carneiro.

José Luís Carneiro

Cuatro papas y siete visitas a Fátima

Portugal ya tiene experiencia en visitas papales. Suma siete desde que en 1967 recibió a Pablo VI -el primer pontífice de la historia moderna de la Iglesia que estuvo en los cinco continentes-, que visitó Fátima en el 50 aniversario de las "apariciones" de la Virgen.

Le siguió Juan Pablo II, que realizó tres visitas al país. La primera, en 1982, para agradecer a la Virgen de Fátima por sobrevivir al atentado sufrido en la Plaza de San Pedro a manos del terrorista turco Ali Agca.

La Iglesia considera que uno de los llamados "secretos de Fátima", el asesinato de un "obispo vestido de blanco" mientras atravesaba una gran ciudad, era una profecía del atentado.

Durante su visita a Fátima sufrió otro incidente: el sacerdote tradicionalista español Juan María Fernández Krohn intentó matarlo con una bayoneta pero no logró herirlo.

En 1991, Juan Pablo II regresó a Fátima en el décimo aniversario del atentado para renovar su agradecimiento a la Virgen y en 2000 volvió para beatificar a los niños videntes Francisco y Jacinta.

En 2010, fue Benedicto XVI el tercer papa en visitar Fátima, aunque ya había pasado por el santuario en 1996, entonces como cardenal y prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

En su primera visita a Portugal, en 2017, Francisco apenas estuvo unas horas en el santuario de Fátima para canonizar a Francisco y Jacinta, los niños pastores que dijeron haber visto a la virgen y que fueron los primeros menores no considerados mártires declarados santos.

Esta vez, su apretada agenda en Portugal incluye una nueva visita a Fátima, el 5 de agosto.

Etiquetas

Volver arriba