Los 'Buzones de paz' para ayudar a localizar desaparecidos llegarán a más parroquias de México: ¿cómo funcionan?
Los buzones estarán destinados a recibir, de manera anónima, información que pudiera contribuir a localizar a una persona desaparecida o conocer su situación. También podrán depositarse cartas, oraciones o mensajes de apoyo para las familias buscadoras
(Desde la Fe).- México enfrenta una crisis de personas desaparecidas y no localizadas que supera los 135 mil registros, de acuerdo con el informe de Red Lupa del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), que contabilizó 135 mil 048 casos al 16 de junio de 2026. La organización advierte que los reportes de desaparición continúan en aumento.
Ante esta realidad, los Buzones de Paz que la Arquidiócesis Primada de México ya ha colocado en algunas parroquias serán extendidos a una mayor cantidad de comunidades, anunció Mons. Francisco Javier Acero Pérez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de México.
La iniciativa no es nueva, ya que desde 2024 la Arquidiócesis comenzó a impulsar la instalación de estos buzones como una herramienta para que la ciudadanía pudiera compartir, de manera anónima, información que contribuyera a la búsqueda de personas desaparecidas y al reencuentro de las familias con sus seres queridos.
La Iglesia pone sus comunidades al servicio de las familias
Durante su mensaje ante familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos, el Obispo explicó que esta iniciativa busca poner las comunidades, templos y la confianza de los fieles al servicio de quienes atraviesan el dolor de la ausencia.
“Quizá alguien sabe algo y tiene miedo de hablar; quizá conoce un dato que considera pequeño o poco importante. Estos buzones ofrecen un espacio seguro y anónimo para que esa información pueda llegar y contribuir a una búsqueda”, señaló.
Monseñor Acero reconoció que un Buzón de Paz no puede resolver por sí mismo el drama de las desapariciones, pero afirmó que la Iglesia tiene el deber de hacer lo que está a su alcance para contribuir a la búsqueda de personas desaparecidas.
“Los buzones de paz son esenciales para nosotros, y que la ciudadanía que empatice con nuestra lucha, pueda ayudarnos de manera anónima a quienes estamos padeciendo la desaparición de nuestros seres queridos”, declaró una de las madres buscadoras.
Uno de los aspectos centrales del procedimiento será el resguardo de la información. Los contenidos no serán abiertos ni consultados por los párrocos, vicarios, trabajadores o voluntarios de las comunidades parroquiales. La información será recolectada y canalizada mediante el procedimiento establecido por la Arquidiócesis
¿Qué son y cómo funcionarán los Buzones de Paz?
Mons. Acero dio a conocer el instructivo para la instalación y funcionamiento de los Buzones de Paz en las Parroquias, con el propósito de establecer un procedimiento que proteja el anonimato y la confidencialidad de quienes proporcionen información.
Los buzones estarán destinados a recibir, de manera anónima, información que pudiera contribuir a localizar a una persona desaparecida o conocer su situación. También podrán depositarse cartas, oraciones o mensajes de apoyo para las familias buscadoras.
Uno de los aspectos centrales del procedimiento será el resguardo de la información. Los contenidos no serán abiertos ni consultados por los párrocos, vicarios, trabajadores o voluntarios de las comunidades parroquiales. La información será recolectada y canalizada mediante el procedimiento establecido por la Arquidiócesis.
La medida busca garantizar que las parroquias funcionen como espacios de recepción y resguardo, sin realizar investigaciones por cuenta propia ni verificar los datos recibidos.
Una Iglesia que escucha y acompaña
El Obispo Auxiliar subrayó que la presencia de los Buzones de Paz forma parte de un compromiso más amplio de la Iglesia con las familias buscadoras, a quienes llamó a seguir haciendo escuchar su voz y tocando el corazón de las autoridades con su testimonio.
También hizo un llamado a los gobernantes y a quienes tienen alguna responsabilidad en la sociedad para que escuchen a las víctimas y se acerquen a ellas, pues detrás de cada desaparición existe una familia que enfrenta dolor, incertidumbre y una búsqueda que puede prolongarse durante años.
En ese sentido, los Buzones de Paz no sustituyen las denuncias, las investigaciones oficiales ni los mecanismos institucionales de búsqueda. Tampoco las parroquias realizarán investigaciones, interrogarán a personas o verificarán por cuenta propia los datos recibidos.
“Antes que discursos, estas familias necesitan escucha, cercanía, comprensión y respuestas”, afirmó. También señaló que la Iglesia quiere ser una comunidad que salga de sus templos y sacristías para acompañar la vida, sostener la esperanza, abrazar el dolor, tender puentes y romper muros.
Los Buzones de Paz representan una respuesta concreta a la pregunta sobre qué más puede hacer la Arquidiócesis para acompañar a las familias y contribuir a la búsqueda de sus seres queridos.
Los buzones, además de llevar alguna pista y esperanza, son una fuente de consuelo para las familias, donde personas han depositado consuelo con palabras de aliento, oraciones y dibujos para acompañar a quienes buscan sin descanso a sus seres queridos.