Chiclayo y la pedagogía de la compasión: cuidar cuerpo y espíritu
Del 9 al 11 de febrero de 2026, la diócesis de Chiclayo acoge la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo. El doctor Walder Carpio recuerda el legado de cercanía de Prevost durante la pandemia: "sigue siendo guía"
(Sebastián Sansón Ferrari/Vatican News).- "Si no aseguramos una atención que contemple la dimensión espiritual, nos quedamos con un cuidado a medias y con una seria afectación en la salud de nuestros hermanos", afirma el doctor Walder Carpio, coordinador de la Pastoral de la Salud de la diócesis de Chiclayo, en el norte del Perú.
Chiclayo, tierra amada por el papa León XIV donde el actual Pontífice sirvió como misionero y obispo, acoge del 9 al 11 de febrero de 2026 la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, designada como sede internacional del encuentro. Al evento asiste el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, como enviado especial del Santo Padre, quien está acompañado por una comitiva de dicho organismo vaticano. Pero más allá del reconocimiento internacional, lo que mueve a la Iglesia local es un compromiso cotidiano con los enfermos y las periferias, basado en la compasión activa y la atención integral.
Cercanía que se hace acción
Durante la pandemia, mientras Carpio dirigía el Hospital Almanzor Aguinaga Asenjo, monseñor Prevost visitó el centro de manera inesperada. “Recorría los pasillos con todas las medidas de bioseguridad, bendecía al personal y entregaba rosarios a trabajadores y pacientes”, recuerda Carpio. Fueron aproximadamente 500 rosarios, un gesto sencillo pero cargado de significado espiritual.
"No solo nos llenó de esperanza, sino que nos enseñó que la verdadera cercanía al sufrimiento requiere presencia y sencillez. Esos rosarios, repetidos en las Avemarías, calmaron el dolor y reforzaron nuestra entrega, conectándonos con el amor de Cristo y de María", añade.
Para la diócesis, el legado de Prevost sigue siendo guía: “Nos enseñó que la pastoral de la salud no puede limitarse a la asistencia médica; debe incluir la dimensión psicológica, social y espiritual. Solo así la atención se convierte en verdadero cuidado integral”.
La realidad sanitaria en el Perú
Carpio describe la complejidad del sistema de salud peruano: “Está fragmentado. El Ministerio de Defensa cubre a las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior a la Policía, el Ministerio de Trabajo a la seguridad social -aproximadamente el 28 % de la población- y el Ministerio de Salud, a través del Seguro Integral, protege cerca del 70 % de quienes residen en el país. Además, existe un subsector privado, pero el acceso a servicios de calidad sigue siendo un desafío”.
Muchas personas desconocen sus derechos y permanecen en sus hogares sin recibir la atención que necesitan
"La mayoría de los peruanos tiene algún tipo de seguro, pero en la práctica, muchas personas desconocen sus derechos y permanecen en sus hogares sin recibir la atención que necesitan", acota Carpio. Por ello, la labor de la Pastoral de la Salud incluye orientación, acompañamiento y educación sanitaria, garantizando que el cuidado llegue realmente a quienes más lo necesitan.
Para Carpio, una atención integral no se limita a curar el cuerpo: “Debe contemplar la dimensión biológica, la psicológica, el soporte familiar y social, y, sobre todo, la espiritual. Incluso los pacientes no católicos encuentran consuelo cuando se les ofrece un espacio para la reflexión y la esperanza. Ese es el verdadero punto de quiebre en su recuperación”.
Inspiración para la Jornada Mundial
La Jornada Mundial del Enfermo busca proyectar esta enseñanza: acompañar a los que sufren con tiempo, escucha, cercanía y compromiso espiritual, y hacer que la atención sanitaria integre todas las dimensiones del ser humano. “El ejemplo de Prevost nos enseñó que la fe se traduce en presencia”, explica Carpio. “Cuando tocamos la dimensión espiritual, la atención sanitaria deja de ser solo técnica y se convierte en cuidado humano y compasivo”.
La salud como encuentro
Además del acompañamiento pastoral, la Jornada invita a reflexionar sobre los sistemas de salud. Conferencias y jornadas académicas abordarán cuidados paliativos, manejo del sufrimiento y la compasión en la práctica profesional, con el objetivo de que las autoridades y profesionales incorporen la atención integral como estándar.
En Chiclayo, parroquias y hospitales trabajan bajo una misma enseñanza: hacerse prójimo del que sufre es un acto concreto, que requiere acción y corazón abierto.