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Desde Ecuador, el cardenal Cabrera proclama la Resurrección como horizonte de vida ante los "sistemas de muerte"

En la celebración de la Pascua, el arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana habló sobre el significado de la Resurrección de Cristo como fundamento de la fe y fuente de esperanza para la humanidad

Cardenal Luis Gerardo Cabrera

(Micaela Alejandra Díaz/ADN Celam).- En la celebración de la Pascua, el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM, arzobispo de Guayaquil y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), habló sobreel significado de la Resurrección de Cristo como fundamento de la fe y fuente de esperanza para la humanidad.

Testigo de la Resurrección

En su reflexión sobre el Evangelio de Juan, se presenta a “sus tres grandes personajes, María Magdalena, Pedro y Juan”. Sobre María Magdalena, explicó que llega al sepulcro “con el corazón destrozado, herido” y “va buscando donde solo hay silencio, la tumba, hay muerte”.

Sin embargo, el relato da un giro inesperado: “al llegar hay algo desconcertante, algo que le sorprende. El sepulcro está vacío”. Aunque “no puede comprender todavía”, el cardenal resaltó que ella intuye que “el Señor no puede estar ya encerrado ahí”, porque “aquel que dijo, ‘Yo soy la resurrección y la vida’, no podía permanecer en una tumba”.

Resurrección

En este proceso, María Magdalena “se transformará en el testigo de la resurrección”, ya que es capaz de “reconocer en lo más profundo de su vida la presencia del Señor”. Luego, corre a avisar a Pedro y a Juan, quienes también van al sepulcro “a prisa”, donde se manifiesta el nacimiento de la fe: “aparece el creyente”, “aquel que en su intimidad comienza a descubrir a Jesús” y “comienza a creer en que Cristo verdaderamente ha resucitado”.

"La muerte no tiene la última palabra"

El purpurado remarcó los signos del sepulcro vacío: “las vendas ya no atan al Señor. El sudario quedó por el piso. Ahora Jesús vive. Está lleno de libertad”. Y añadió que esta nueva realidad exige una nueva comprensión: “vive de otra manera” y por ello invita a entender que “creer en la resurrección no es solamente pensar en la vida futura, sino es una vida que ya ahora comienza”.

Apoyándose en la segunda lectura, recordó las palabras de san Pablo: “Ustedes que ya han resucitado en Cristo”, explicando que esto se refiere al bautismo, “donde se muere al pecado y se resucita en Cristo”. Por ello, exhortó: “Busquen los bienes de arriba, los bienes del cielo, porque los bienes de abajo, los de la tierra, pues no van a satisfacer jamás el corazón humano”, y resaltó que la resurrección “toca toda la vida, presente y futuro”.

Todos los sistemas de muerte que existen, que el ser humano ha inventado, están condenados al fracaso, a ser destruidos

En su mensaje, el cardenal Cabrera insistió en que la fe pascual implica una convicción profunda: “la muerte no tiene la última palabra” y “la vida es la que más vale. En esa línea, llamó a “volver a creer que la vida vale más que todo” y expresó que “todos los sistemas de muerte que existen, que el ser humano ha inventado, pues todos están condenados al fracaso, a ser destruidos”.

Cristo vive entre nosotros

La autoridad eclesial resaltó que “Jesús resucitado nos asegura que la vida ha sido transformada y que hemos nacido para vivir para siempre”, invitando a que “esta gran verdad sea la que nos acompañe siempre”.

Desde esta certeza, exhortó a un compromiso: “vale la pena seguir trabajando por la paz, seguir trabajando porque haya amor, porque haya justicia, porque haya solidaridad”, especialmente en un contexto donde “todo nos dice lo contrario, tanta violencia”.

Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM

El presidente de la CEE reconoció que muchas veces “nos da la impresión de que la violencia tiene la última palabra”, pero reafirmó con fuerza el mensaje pascual: “Jesús resucitado dice, ‘No, no es así’”. Y concluyó señalando que lo definitivo es “la vida, el amor, la paz, la reconciliación, el perdón”, animando a todos a comprometerse a “seguir anunciando que Cristo vive entre nosotros”.

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