La Iglesia católica de Colombia moviliza solidaridad y ayuda humanitaria ante la devastación causada por terremoto
La oración por las víctimas se une al reconocimiento de socorristas y voluntarios, mientras la Iglesia llama a mantener la esperanza frente a la emergencia nacional.
(Luz Marina Medina Garavito/ADN Celam).- La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresó su solidaridad con las comunidades afectadas por el terremoto de este lunes 10 de agosto, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, y que dejó víctimas, damnificados y graves afectaciones en distintas zonas del país.
Los obispos expresaron su cercanía con las víctimas y sus familias, y encomendaron en la oración a quienes perdieron la vida, a las personas desaparecidas y heridas y a quienes enfrentan las consecuencias de la emergencia. Asimismo, reconocieron el trabajo de quienes participan en las labores de búsqueda, rescate y atención. “Nadie puede afrontar solo una emergencia de esta magnitud”, señalaron.
El Gobierno registra ya 188 fallecidos y más de 500 heridos, cifras sujetas a actualización a medida que avanzan las labores de atención y verificación
La magnitud de la emergencia
Con una magnitud de 7,4, el sismo sacudió amplias zonas de Colombia y provocó daños en diferentes municipios, especialmente en el occidente y el Eje Cafetero. El balance preliminar entregado por el Gobierno registra 188 fallecidos y más de 500 heridos, cifras sujetas a actualización a medida que avanzan las labores de atención y verificación.
El reporte preliminar incluía además decenas de edificaciones colapsadas y más de 1.500 viviendas afectadas, mientras avanzaba el diagnóstico de los daños y la identificación de las principales necesidades de las comunidades golpeadas por el sismo.
El episcopado llamó a Colombia a responder ante la emergencia con “generosidad, responsabilidad y solidaridad”, haciendo de cada gesto de ayuda y esfuerzo colectivo “signos concretos de fraternidad y esperanza”. La Iglesia anunció que próximamente dará a conocer los canales habilitados para canalizar la ayuda hacia las comunidades afectadas.
Firmado por los tres principales directivos de la CEC, monseñores Francisco Javier Múnera Correa, Gabriel Ángel Villa Vahos y Germán Medina Acosta, el mensaje confió a la protección de la Virgen María a las comunidades afectadas e insistió en la necesidad de mantener la unidad en medio de la emergencia.
La Iglesia activa su red de ayuda
La red eclesial de ayuda también se ha activado para garantizar alimentos y otros suministros esenciales. En Buenaventura, donde el Banco de Alimentos resultó afectado y continúa en evaluación, se habilitó un punto de acopio alterno en el Colegio Seminario Bagno Regio, sobre la avenida Simón Bolívar, para atender a personas en albergues, centros de salud y hospitales, así como a comunidades cercanas.
El Banco de Alimentos de Pereira también registró graves daños en su estructura. En Bogotá, el Banco de Alimentos activó una campaña extraordinaria para reunir recursos y ayudas destinadas a las familias damnificadas, con énfasis en alimentos, agua potable y otros artículos esenciales.
El Secretariado de Pastoral Social-Cáritas Colombiana activó su Servicio Nacional de Emergencias para recaudar fondos y apoyar directamente a las jurisdicciones y comunidades más afectadas
La red de bancos de alimentos de otras ciudades también se ha movilizado para hacer llegar productos esenciales a las poblaciones damnificadas. A esta respuesta se suma el Secretariado de Pastoral Social-Cáritas Colombiana, que activó su Servicio Nacional de Emergencias para recaudar fondos y apoyar directamente a las jurisdicciones y comunidades más afectadas.
Con este llamado, la CEC invitó a Colombia a reconocerse “como una sola familia” y a hacer de la fraternidad una respuesta concreta ante el dolor de las comunidades afectadas.
Colombia-COM-CEC-053-26 Mensaje al Pueblo Colombiano con motivo del Terremoto del 10-08-2026.pdf