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La Iglesia de Guatemala despide a monseñor Mario Ríos Mont, firme defensor de los derechos humanos

Este Domingo de Resurrección, 5 de abril, el arzobispado de Guatemala dio a conocer el fallecimiento de monseñor Mario Enrique Ríos Mont, obispo auxiliar emérito de la arquidiócesis de Santiago de Guatemala, a los 94 años. Un pastor cercano

Monseñor Mario Ríos Mont

(Luz Marina mecdina/ADN Celam).- Este Domingo de Resurrección, 5 de abril, el arzobispado de Guatemala dio a conocer el fallecimiento de monseñor Mario Enrique Ríos Mont, obispo auxiliar emérito de la arquidiócesis de Santiago de Guatemala, a los 94 años. Para la Iglesia, su partida deja gratos recuerdos por tratarse de un pastor cercano con la gente y proponer reflexiones llenas de esperanza.

El arzobispado y la Conferencia Episcopal elevaron oraciones por el eterno descanso del prelado, acompañando de manera especial a su familia, a la Congregación de la Misión y a las comunidades que sirvió. Asimismo, encomendaron su alma a Dios y destacaron la paz y esperanza a quienes viven este tiempo de duelo .

Servicio pastoral y defensa de la dignidad humana

Nacido en Huehuetenango en 1932, fue ordenado sacerdote en 1959 y nombrado obispo auxiliar en 1987. En 1987 asumió el ministerio episcopal como obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santiago de Guatemala. Tras años de servicio pastoral, en 2010 dejó el cargo por motivos de edad, aunque siguió colaborando activamente en la Iglesia. En 2011, el papa Benedicto XVI le asignó la responsabilidad de administrar el Vicariato de Izabal.

In memoriam

En mayo de 1998, fue nombrado director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHAG). Desde allí asumió la tarea de proseguir los trabajos del Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) sobre la investigación y esclarecimiento de los crímenes políticos de la guerra civil.

Su testimonio estuvo marcado por la sencillez, la cercanía con el pueblo y una palabra que infundía esperanza. Aun en medio de amenazas, no renunció a su compromiso con las víctimas ni a su apuesta por una sociedad más equitativa.

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