La II Asamblea Eclesial de la Amazonía Peruana fortalece el camino sinodal y la defensa de la vida y los territorios
El encuentro reunió a cerca de noventa participantes de los ocho vicariatos de la Amazonía peruana; entre obispos, agentes pastorales, lideresas y líderes indígenas, consolidándose como un espacio de comunión, participación y misión
(Micaela Alejandra Díaz/ADN Celam).- Con la fuerza de la escucha mutua, el discernimiento comunitario y una espiritualidad encarnada en la realidad amazónica, la II Asamblea Eclesial de la Amazonía Peruana, realizada del 16 al 18 de enero en Lima, fortalece la entrega y servicio de la Iglesia amazónica con el anuncio del Evangelio, la defensa integral de la vida, los pueblos y los territorios, y la construcción de una Iglesia sinodal con rostro amazónico.
El encuentro reunió a cerca de 90 participantes provenientes de los ocho vicariatos apostólicos de la Amazonía peruana —San José del Amazonas, Iquitos, Yurimaguas, Requena, Jaén, Pucallpa, San Ramón y Puerto Maldonado— entre obispos, agentes pastorales, lideresas y líderes indígenas, consolidándose como un espacio de comunión, participación y misión en un territorio que enfrenta desafíos sociales, culturales y ambientales.
La Asamblea puso en el centro la necesidad de que la Iglesia amazónica se reúna para escucharse mutuamente, leer los signos de los tiempos y fortalecer la acción pastoral conjunta. En un contexto atravesado por la crisis climática, el avance del extractivismo, la minería ilegal y la vulneración de los derechos de los pueblos indígenas, especialmente de mujeres, niñas y adolescentes, los participantes ratificaron que la sinodalidad es un camino de esperanza y una respuesta evangélica ante el clamor de los pueblos y de la tierra. Desde esta perspectiva, la Amazonía fue reconocida como un lugar teológico donde la Iglesia aprende, discierne y se deja transformar por la vida concreta de las comunidades.
Acuerdos y prioridades pastorales
Uno de los acuerdos del encuentro fue avanzar hacia la construcción participativa de un Plan Pastoral Intervicarial, como expresión concreta del camino sinodal que vive la Iglesia amazónica. Este plan buscará articular los esfuerzos pastorales, formativos y de incidencia de los vicariatos, en sintonía con los sueños social, cultural, ecológico y eclesial expresados en Querida Amazonía, promoviendo una Iglesia en salida, cercana a los pueblos y comprometida con la justicia socioambiental.
Durante la Asamblea también se tocaron temas como: el reconocimiento del agua como derecho, vida y sujeto; el acompañamiento pastoral y jurídico frente a la minería ilegal y otras amenazas territoriales; la transmisión intercultural de la fe; el protagonismo de los pueblos indígenas en los procesos eclesiales; y el camino hacia el Rito Amazónico, entendido como un proceso comunitario, sinodal y profundamente encarnado en las culturas amazónicas.
Otro fruto significativo del discernimiento fue el acuerdo para la creación de una Comisión Intervicarial de la Mujer, orientada a articular y fortalecer los procesos que impulsan las mujeres amazónicas en los territorios. La iniciativa reconoce su papel fundamental en el cuidado de la vida, la defensa del territorio, la acción pastoral y la construcción de una Iglesia más justa e inclusiva.
Signo de esperanza para la Amazonía
La Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama) participó activamente en la Asamblea, acompañando el proceso de reflexión y diálogo pastoral. En representación de este organismo estuvo presente el cardenal Pedro Barreto SJ, presidente de la Ceama, quien animó los trabajos desde el horizonte de una Iglesia sinodal, intercultural y comprometida con la defensa de la Casa Común.
También participaron monseñor Martín Quijano SDB, obispo del Vicariato Apostólico de Pucallpa, y el sacerdote Juan Huamán, del Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado, delegados de la Amazonía peruana ante la Ceama.
Con la realización de esta II Asamblea Eclesial, la Iglesia amazónica del Perú continúa caminando junto a los pueblos, escuchando sus clamores y comprometiéndose con una pastoral profética, articulada y en salida.