Médicos Contra el Genocidio y Sacerdotes Contra el Genocidio instan a los miembros católicos del Congreso a actuar en Gaza
Médicos Contra el Genocidio (DAG) y Sacerdotes Contra el Genocidio (PAG) han enviado la carta a los 150 miembros católicos del Congreso de los Estados Unidos, instándolos a tomar medidas inmediatas para proteger al pueblo palestino
Médicos Contra el Genocidio (DAG) y Sacerdotes Contra el Genocidio (PAG) han enviado conjuntamente una carta a los 150 miembros católicos del Congreso de los Estados Unidos, instándolos a tomar medidas inmediatas para proteger al pueblo palestino de Gaza y Cisjordania.
La carta, firmada por destacados médicos y clérigos católicos, insta a los legisladores a poner fin al bloqueo de Gaza, suspender la transferencia de armas a Israel y respetar el derecho internacional humanitario, refiriendo las catastróficas condiciones humanitarias que enfrentan más de dos millones de personas en Gaza.
Ambas organizaciones reúnen voces de conciencia distintas pero afines. Médicos Contra el Genocidio es una coalición global con sede en Estados Unidos, integrada por profesionales de la salud comprometidos con la lucha contra el genocidio dondequiera que ocurra. Sacerdotes Contra el Genocidio es una red internacional de más de 2200 clérigos en 58 países, incluyendo alrededor de 200 en Estados Unidos. Juntos, representan una convergencia de la ética médica y la doctrina social católica ante lo que describen como «un genocidio a cámara lenta».
El genocidio es un crimen previsible, no una tragedia inevitable
La carta invoca explícitamente el llamado del papa León XIV, quien instó a los ciudadanos a contactar a sus representantes en el Congreso para buscar justicia como camino hacia la paz. Los firmantes escriben con ese espíritu, presentando su llamado como una obligación moral y cívica arraigada en las enseñanzas de la Iglesia Católica. Como profesionales de la salud, estamos capacitados para actuar antes de que la muerte sea inevitable. El genocidio es un crimen previsible, no una tragedia inevitable. Nuestra obligación es proteger la vida dondequiera que esté amenazada. Nuestros impuestos deben salvar vidas, no destruirlas. La medicina defiende la vida, la humanidad y la dignidad humana. No seremos cómplices ni guardaremos silencio.
Exhortan a los legisladores católicos, fieles a su fe y a sus deberes constitucionales, a alzar la voz y votar para cambiar el rumbo
- Dr. Nidal Jboor, cofundador de Médicos Contra el Genocidio: «El Evangelio y la visión de justicia social de la Iglesia Católica nos impulsan a solidarizarnos con el pueblo de Gaza y Cisjordania. Nos sentimos honrados y profundamente agradecidos de hacerlo junto con Sacerdotes Contra el Genocidio».
- Padre John Heagle, Sacerdotes Contra el Genocidio - EE. UU.: La carta insta a los legisladores católicos a tomar siete medidas específicas: 1. Poner fin de inmediato al bloqueo de Gaza y restablecer el acceso humanitario pleno, liderado por la ONU, de conformidad con las órdenes de la Corte Internacional de Justicia. 2. Suspender la transferencia de armas y equipo militar a Israel, incluyendo excavadoras y municiones de alto poder. 3. Garantizar la libertad de movimiento dentro de Gaza, eliminando la «línea amarilla» y permitiendo que los civiles desplazados regre sen a sus hogares. 4. Lograr la liberación de casi 10.000 palestinos detenidos sin el debido proceso, incluyendo personal sanitario y personas detenidas en condiciones inhumanas. 5. Respe tar el derecho internacional en Cisjordania deteniendo la expansión de los asentamientos y pro tegiendo a las comunidades palestinas, incluidas las aldeas cristianas vulnerables. 6. Apoyar las investigaciones independientes y los mecanismos de rendición de cuentas por violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. 7. Comprometerse con una resolución justa y duradera que respete la dignidad, los derechos y la autodeterminación del pueblo palestino.
La carta describe la situación actual en Gaza con crudeza: la ayuda humanitaria está prácticamente bloqueada, los sistemas esenciales de agua y saneamiento han sido destruidos, y escuelas, universidades y hospitales están en ruinas. Las familias viven confinadas en campamentos de tiendas de campaña superpoblados donde las enfermedades se han propagado. Los firmantes afirman que, si bien la atención internacional se ha centrado en otros lugares, la crisis de Gaza continúa agravándose.
Las organizaciones señalan que el alto el fuego vigente no ofrece justicia, ni rendición de cuentas ni reconocimiento de los crímenes de guerra, ni vía para la reparación, y exhortan a los legisladores católicos, fieles a su fe y a sus deberes constitucionales, a alzar la voz y votar para cambiar el rumbo.