Obispos argentinos envían un mensaje solidaridad con Colombia tras terremoto que deja dolor, víctimas y daños
Las Iglesias de Argentina y Colombia estrechan sus lazos de fraternidad mediante la oración por víctimas, familias y quienes atienden la emergencia en Colombia
(Luz Marina Medina Garavito/ADN Celam).- La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) hizo llegar su cercanía y solidaridad a la Iglesia y al pueblo colombiano tras el terremoto ocurrido este 10 de agosto en el municipio de San José del Palmar, Chocó.
El mensaje de solidaridad fue enviado a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente del episcopado colombiano, a quien la CEA hizo llegar su cercanía ante el dolor provocado por el terremoto. La carta está firmada por monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidente de la CEA, y monseñor Raúl Pizarro, secretario general
El sismo, de magnitud 7,4 según el Servicio Geológico Colombiano, fue sentido en amplias zonas del país. Los reportes registraron víctimas y daños en diferentes regiones. El movimiento se sintió en Venezuela, Ecuador y Panamá, mientras las autoridades activaron protocolos de emergencia.
Cercanía ante el dolor de las comunidades
“Queremos hacer llegar, en nombre de la Conferencia Episcopal Argentina, nuestra cercanía y solidaridad con la Iglesia y con todo el querido pueblo de Colombia”, señala la carta.
En su mensaje, los obispos argentinos expresaron su cercanía con “el dolor de las víctimas y de sus familiares” y elevaron su oración para que Dios conceda “consuelo a quienes sufren, fortaleza a quienes han perdido a sus seres queridos y esperanza a quienes afrontan las consecuencias de esta tragedia”.
Oración y fraternidad entre las Iglesias
El mensaje subraya la solidaridad entre ambas Iglesias. “Toda la Iglesia que peregrina en la Argentina se siente cercana y unida fraternalmente al pueblo colombiano”, expresa la misiva.
El mensaje concluye poniendo bajo la protección de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia, a las víctimas, sus familiares y a quienes trabajan generosamente para atender a quienes más lo necesitan.