El Papa nombra a César Caro administrador apostólico del Vicariato San José del Amazonas
La Nunciatura Apostólica en el Perú ha confirmado el nombramiento, que se produce al día siguiente de que León XIV aceptase la renuncia de José Javier Travieso Martín como pastor del Vicariato
La Nunciatura Apostólica en el Perú ha confirmado que el Papa León XIV ha nombrado Administrador Apostólico ad nutum Sanctae Sedis del Vicariato San José del Amazonas al P. César Luis Caro Puértolas, hasta ahora vicario general, según publica la web de ese Vicariato.
La Santa Sede encomienda al administrador apostólico, por razones especiales, el gobierno provisional de una jurisdicción, en este caso el Vicariato. El administrador ejerce su oficio coordinando en nombre del Papa la circunscripción que le ha sido confiada. Asume los deberes del obispo ordinario y goza de su misma potestad, exceptuando todo aquello propio del orden episcopal y algunas otras facultades que el derecho canónico determina. En todo caso, al ser algo transitorio, la Iglesia dice que “nada debe innovarse”.
César Caro es natural de Mérida (España), nacido en 1970. Ordenado sacerdote en 2000 e incardinado en la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. Trabajó como párroco en pueblos pequeños de su tierra natal; se considera un cura de pueblo pero siempre soñó con las misiones. En 2014 fue enviado a Perú, a la parroquia de Rodríguez de Mendoza, diócesis de Chachapoyas. Allí trabajó dos años, hasta que conoció la selva y quedó enamorado sin remedio. Desde febrero de 2107 es misionero en el Vicariato San José del Amazonas, siendo su primer destino el puesto de misión de Islandia, en el río Yavarí. En marzo de 2020 fue nombrado vicario general y trasladado a Indiana, donde también fue párroco. Desde febrero de 2022 reside en la sede administrativa de Punchana-Iquitos.
Este nombramiento se produce al día siguiente de que la oficina de prensa de la Santa Sede publicase que el Papa León XIV había aceptado la renuncia de José Javier Travieso Martín como pastor del Vicariato, tras "once años años de tarea, de cambios, de sueños del Sínodo de la Amazonía y de esfuerzo para sacar adelante esta Iglesia particular, a la que ha hecho crecer y dado mayor estabilidad", como señalaron desde el Vicariato en una nita de homenaje y reconocimiento.