Patricio La Rosa, nuevo obispo de Danlí, promete cercanía con el pueblo y los más vulnerables
Monseñor José Vicente Nácher destacó una trayectoria pastoral nacida desde los pobres e invitó a la Iglesia de Danlí a servir, acompañar y guiar con espíritu misionero
(Luz Marina Medina Garavito/ADN Celam).- La Iglesia en Honduras acompañó este 25 de julio la ordenación episcopal y toma de posesión de monseñor Patricio La Rosa Martos como segundo obispo de la Diócesis de Danlí. La Eucaristía congregó a cientos de fieles y estuvo marcada por llamados al servicio, la comunión y la misión de la Iglesia.
La celebración fue presidida por monseñor José Vicente Nácher, arzobispo de Tegucigalpa y presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, quien centró su homilía en el lema episcopal del nuevo obispo: "Fiat, hágase en mí", presentándolo como un pastor llamado a servir, acompañar y guiar al pueblo de Dios.
Monseñor Nácher explicó que el lema episcopal "Fiat, hágase en mí" refleja "una respuesta de fe y disponibilidad" que solo puede sostenerse desde la oración cotidiana: "Hágase tu voluntad". A partir de esa convicción, afirmó que el ministerio episcopal está llamado a "servir, acompañar y guiar", rasgos que el papa León XIV propone como esencia del liderazgo cristiano.
Monseñor Nácher presentó al nuevo obispo a partir de su recorrido pastoral en Honduras, subrayando que durante 34 años ha vivido un ministerio centrado en el servicio: No sabe hacer otra cosa... todo lo hace por servir a los más pequeños en la Iglesia
Un pastor cercano a la gente
En su homilía, monseñor Nácher presentó al nuevo obispo a partir de su recorrido pastoral en Honduras, subrayando que durante 34 años ha vivido un ministerio centrado en el servicio. "El sacerdote Patricio La Rosa no sabe hacer otra cosa... todo lo hace por servir a los más pequeños en la Iglesia", afirmó.
Al profundizar en el perfil del nuevo obispo, monseñor Nácher destacó que muchas de las iniciativas que acompañó nacieron "desde los pobres", a diferencia de otros modelos que parten desde arriba. En ese sentido afirmó que "que los pobres se quieran bien y se apoyen a sí mismos es la clave hermenéutica que debería revolucionar no solo el ámbito de la cooperación, sino el mundo entero", e invitó a los católicos de Danlí a ser parte de "una verdadera revolución eclesial que parte desde abajo".
Al referirse a la misión del nuevo pastor, monseñor Nácher señaló que guiará a la diócesis "no con palabras estridentes, sino amables, profundas y comprensibles", conforme "las indicaciones del Espíritu Santo que siempre aparece a su debido tiempo".
"Encontré un pueblo santo de Dios"
Tomando como punto de partida el "Fiat, hágase", monseñor Patricio La Rosa afirmó que la respuesta generosa de María "abre el camino a la acción de Dios en el mundo". Luego agradeció al papa León XIV la misión encomendada y reconoció "la confianza que ha tenido al encomendarme lo más preciado que existe: una porción del pueblo santo de Dios".
El nuevo obispo también encomendó su ministerio a la oración del pueblo de Dios. "Desde ya pido a todos sus oraciones", expresó, al manifestar su deseo de ejercer el episcopado en comunión con el Papa León XIV y con los demás obispos, para ser "el buen pastor".
El prelado dedicó un momento de su intervención a agradecer los 34 años de ministerio vividos en Honduras. Al recordar sus primeros años en el país, comentó: "Pensaba irme a los tres años, pero ha sido imposible". Más adelante afirmó: "De verdad encontré un pueblo santo de Dios. Apasionante estar con ustedes estos 34 años", antes de expresar su gratitud a sacerdotes, catequistas, jóvenes, religiosos y laicos que lo acompañaron en su camino pastoral.
Trabajar unidos por los más necesitados
El nuevo pastor agradeció la presencia de autoridades gubernamentales, representantes diplomáticos y miembros de otras denominaciones religiosas. Recordó que, durante sus años de ministerio en Honduras, encontró "personas dispuestas a ayudar de todos los colores", y expresó su deseo de que todos puedan "trabajar unidos, sobre todo por el bien de las personas más necesitadas".
Asimismo, hizo un llamado a la unidad al expresar: "Que podamos trabajar unidos, sobre todo por el bien de las personas más necesitadas, que casi nunca saben mucho de colores". Concluyó su mensaje con una plegaria: "El Señor nos guarde en su amor y nos conduzca a todos, pastores y grey, a la vida eterna".