El magistrado ofendió a la monja acusada en un chat privado La renuncia del juez vuelve a suspender, por segunda vez, el juicio por el caso Próvolo

Juez Horacio Cadile
Juez Horacio Cadile

Tras los escandalosos chats filtrados en los que se refería de manera agraviante hacia la monja Kosaka Kumiko, el juez Horacio Cadile presentó su inhibición, reconociendo que su comentario fue desafortunado

"Durante la tramitación de la etapa preliminar … he sido absolutamente objetivo e imparcial en la adopción de las distintas resoluciones y considero que lo acontecido no impacta en la imparcialidad demostrada", apunta

"Sin embargo, estimo que sí puede ponerse en crisis la credibilidad del Tribunal si continúo integrándolo, por lo que resulta prudente inhibirme", concluye su escrito Cadile

El juicio, en el que que están imputadas ocho monjas por acusaciones que van desde el abuso sexual agravado y corrupción de menores a la participación criminal por omisión, se aplaza hasta el 31 de mayo

Tras los escandalosos chats en los que se refería de manera agraviante hacia la monja Kosaka Kumiko, el juez Horacio Cadile presentó su inhibición y será separado del tribunal que participa del segundo juicio por los abusos ocurridos durante años en el Instituto Próvolo de Luján.

En el documento en el que informó su inhibición, Cadile aclaró que los chats que se filtraron "corresponden a un ámbito absolutamente privado y conformado por un grupo de personas consideradas amigas" y pidió que sus expresiones sean interpretadas en ese contexto.

"Puedo comprender que tales expresiones desafortunadas hayan caído mal a la persona de la encartada Kosaka, pero también debe tenerse en cuenta que las mismas pertenecen a un fuero íntimo de privacidad, como podría haberlo sido una charla de café entre amigos y que ello de ninguna manera ha significado tener una opinión sobre la responsabilidad penal de la encartada", agregó Cadile en su escrito.

"Estimo que corresponde pedir disculpas a quienes se hayan sentido ofendidos por tales expresiones, en particular a la encartada Kumiko Kosaka y a las demás imputadas, pero deseo dejar bien claro que nunca he pretendido ofender a nadie y que simplemente tales expresiones han sido exteriorizadas en un ámbito de confianza", añadió el juez.

Y completó: "Mi pertenencia al grupo de WhatsApp de referencia se remonta a mi época de fiscal de instrucción y las expresiones allí vertidas por todos sus integrantes corresponden a las que exteriorizan colegas y amigos sin trascendencia pública alguna. No advierto agravio alguno en pertenecer a un grupo de whasapp integrado por fiscales de instrucción por cuanto yo también lo fui y más allá de la función ejercida, continué en el grupo no sólo por el aprecio que les tengo a sus integrantes sino por cuanto abandonarlo, sin otro motivo que el cambio de rol dentro de la administración de justicia, importaba un gesto de menosprecio hacia ellos".

"Durante la tramitación de la etapa preliminar en las causas de referencia he sido absolutamente objetivo e imparcial en la adopción de las distintas resoluciones, encontrándose las mismas debidamente fundadas en derecho. Ello no puede ser motivo alguno de cuestionamiento y considero que lo acontecido no impacta en la imparcialidad demostrada. Sin embargo, estimo que sí puede ponerse en crisis la credibilidad del Tribunal si continúo integrándolo, por lo que resulta prudente inhibirme", concluye su escrito Cadile.

Se suspende el juicio hasta el 31 de mayo

A raíz de esta situación y por la necesidad de completar el tribunal que presidía Cadile, el segundo juicio por los abusos ocurridos en el Instituto Próvolo se suspende hasta el próximo lunes 31 de mayo. El tribunal quedaría integrado de la siguiente manera: Gabriela Urciuolo (Presidente); Rafael Escot (1° Vocal); Belén Salido (2° Vocal) y Belén Rena (1° Suplente).

En el juicio están siendo juzgadas dos monjas, la administradora legal y otras seis mujeres que trabajaban en tareas de dirección, docencia y maestranza del instituto de Luján de Cuyo.

Las imputaciones que recaen sobre las acusadas van desde el abuso sexual agravado y corrupción de menores a la participación criminal por omisión. De las nueve imputadas, ochos esperan el debate en libertad.

La monja japonesa Kumiko Kosakaestá acusada de abuso sexual agravado y corrupción de menores y es la única que permanece con prisión preventiva. El resto de las acusadas son: Graciela Pascual, licenciada en Trabajo Social y representante legal del instituto; la monja Asunción Martínez; la psicóloga Cecilia Raffo; la cocinera Noemí Paz; y las directoras del instituto Gladys Pinacca, Valeska Quintana, Cristina Leguiza y Laura Gaetán.

Se espera que el juicio dure unos 4 meses y se realizará de manera semipresencial con la transmisión de algunos testimonios vía streaming.

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