Monseñor Millares: "No basta con procesionar, la fe cristiana debe manifestarse en acciones concretas"
Solemnidad del Señor de los Milagros en Lima
En la solemnidad del Señor de los Milagros, monseñor Guillermo Elías Millares, obispo auxiliar de Lima, invitó a los fieles a profundizar en el sentido de su devoción y abrir su vida a Cristo para dejarse transformar por su amor: "No basta con venir a la procesión, abramos el corazón"
(Arzobispado de Lima).- En la solemnidad del Señor de los Milagros, monseñor Guillermo Elías Millares, obispo auxiliar de Lima, invitó a los fieles a profundizar en el sentido de su devoción y abrir su vida a Cristo para dejarse transformar por su amor. «No basta con venir a la procesión, no basta con estos días de fiesta alrededor de la imagen. Lo que hay que hacer es abrir nuestra vida al Señor que es capaz de transformarla», expresó.
Desde tempranas horas, miles de fieles se congregaron en los exteriores del Santuario de las Nazarenas para participar en la Santa Misa por la Solemnidad del Cristo Moreno. Durante su homilía, monseñor Guillermo Elías Millares reflexionó sobre el Evangelio de San Juan (Jn 3, 11-16), que recuerda el gran amor de Dios, quien entregó a su Hijo único para que el mundo alcance la vida eterna.
A partir de este pasaje, invitó a los fieles a mirar al Señor más allá de su imagen, buscando comprender el significado profundo de su entrega y reconocer en Él el camino de la salvación. «Este es un mensaje concreto que nos invita esta mañana a mirar realmente al Señor. Pero no solamente a mirarlo físicamente, sino a entender lo que en Él se significa. A mirarlo en profundidad, porque en Él encontraremos salvación y sanación», señaló.
Una fe que nos interpela y transforma
Monseñor Guillermo Elías animó a los presentes a reconocer la autenticidad de su fe y a preguntarse si su devoción al Señor de los Milagros se traduce en una relación personal con Jesucristo. Recordó que la participación en las celebraciones religiosas debe ir siempre acompañada de una vida comprometida con el amor a Dios.
«¿Qué fundamenta tu fe? ¿Vienes por los milagros del Señor o por el Señor que es capaz de hacer el milagro de tu salvación?», preguntó durante su homilía para profundizar en el sentido de su devoción.
¿Qué fundamenta tu fe? ¿Vienes por los milagros del Señor o por el Señor que es capaz de hacer el milagro de tu salvación?
Una fe que se expresa en obras de amor
El obispo auxiliar de Lima destacó que la fe cristiana debe manifestarse en acciones concretas, especialmente en favor de quienes atraviesan situaciones de dificultad. Al citar una expresión de san Alberto Hurtado, recordada por el Papa Francisco, señaló: «No hacer el mal es bueno, pero no hacer el bien es malo».
Esta reflexión adquiere especial importancia ante la realidad que vive el país, marcada por la violencia y la inseguridad. Frente a esta situación, monseñor Guillermo Elías subrayó la necesidad de dar testimonio del Evangelio y contribuir a transformar la realidad personal y social desde el amor, la solidaridad y las obras de misericordia.
Por ello, los animó a acercarse especialmente a quienes viven situaciones de vulnerabilidad y a quienes han perdido la esperanza, recordando que el amor a Dios debe reflejarse también en el servicio a los demás.
Abrir el corazón para recibir al Papa León XIV
En otro momento de su homilía, monseñor Guillermo Elías invitó a los fieles a prepararse para la próxima visita del papa León XIV al Perú, acogiendo el llamado a abrir el corazón a Dios y a los valores del Reino.
Asimismo, planteó la necesidad de preguntarse si, como personas, familias y comunidades parroquiales, estamos preparados para recibir al Santo Padre. Esta preparación, señaló, debe expresarse en el compromiso cotidiano con la paz, la justicia y la solidaridad.
Finalmente, pidió al Señor de los Milagros que enseñe a los fieles a responder al amor recibido de Dios mediante el cuidado de los más vulnerables: «Que el Señor de los Milagros nos enseñe el camino de la certeza de haber sido amados primero y la valentía de amar a los hermanos, especialmente a los indefensos, a los vulnerables», expresó.
La celebración eucarística contó con la participación de los obispos auxiliares de Lima, monseñor Juan José Salaverry y monseñor Ricardo Rodríguez, junto a sacerdotes, seminaristas, diáconos y numerosos fieles.