Hazte socio/a

2 abril: Jueves Santo

Cenáculo

2 DE ABRIL: JUEVES SANTO

Textos evangélico

Orad, para no caer en tentación” (Lc 22, 39).

Comentario

Esta noche resuena un lamento del Maestro a sus discípulos: «Dijo a Pedro: “¿No habéis podido velar una hora conmigo?”». Esta pregunta se ha convertido en la razón por la que muchas personas se comprometen a estar en adoración al menos una hora, e incluso más tiempo. De aquí nace la adoración nocturna, las 24 horas con el Señor, las velas sucesivas ante el Santísimo, y los lugares de adoración perpetua.

Es noche de acompañar, aunque parezca un tiempo perdido, de estar con Jesús. Él pudo sentir la cercanía de tantos que, a través de los siglos, han decidido pasar una hora con el Señor. Ayuda mucho saber que Él solicitó esta compañía.

Esta noche, por el sudor de sangre que padeció Jesús echado en tierra, se consagró el mundo, convertido en cáliz. Jesús «adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo: “Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz. Pero no se haga como yo quiero, sino como quieres tú”». Hacía muy pocas horas que se había entregado en el pan y en la copa de la Cena. Él se entrega con amor de esposo y redime, con su sudor, el castigo de ganar el pan que sufrió Adán. Para siempre, la Eucaristía es pan de balde: “Tomad y comed”. “Tomad y bebed”.

Propuesta

«Que no es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (Santa Teresa, Vida 8, 5).

Audio
Audio 2 de abril 2026

Your browser doesn’t support HTML5 audio

También te puede interesar

Lo último