26 de julio: XVII Domingo del Tiempo Ordinario
26 de julio, XVII Domingo del Tiempo Ordinario
Texto bíblico
“El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante de perlas finas, que al encontrar una de gran valor se va a vender todo lo que tiene y la compra” (Mt 13, 44-46).
Comentario
Las parábolas nos revelan con imágenes pedagógicas las enseñanzas de Jesús. Todos comprendemos los ejemplos que pone Jesús en el Evangelio cuando habla de tesoros y de perlas preciosas, más aún en estos tiempos en los que la economía se convierte en la razón por la que trabajar y vivir.
¿Pero cuál es el tesoro y las perlas a los que se refiere Jesús? Para comprenderlo tenemos que contextualizar la expresión, porque de lo contrario quedaríamos atraídos de manera materialista por los ejemplos. Sin embargo, desde el contexto, el reino de los cielos, según el Maestro, es de los pobres y de los perseguidos.
En otro Evangelio leemos: «El reino de Dios no viene aparatosamente, ni dirán: “Está aquí” o “Está allí”, porque, mirad, el reino de Dios está en medio de vosotros» o «está dentro de vosotros» (Lc 17, 20-21). El tesoro y la perla preciosa es el ser humano, hecho a imagen de Dios. El que lo descubre se sabe habitado por el esplendor divino.
Propuesta
Valórate como Dios te valora.
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