Hazte socio/a
Última hora:
Los monjes de Cuelgamuros, contra RTVE

IV Lunes de Cuaresma

II Estación

Camino de Jerusalén

IV Lunes de Cuaresma

II.- Jesús carga con la cruz, camino del Calvario

“Tomaron a Jesús, y, cargando él mismo con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota)” (Jn 19, 16-17). La escena que muestra a Jesús cargando con la Cruz significa la realización de las profecías, en las que se dice: «Él tomó nuestras dolencias y cargó con nuestras enfermedades» (Mt 8, 17).

El Evangelio de este día nos ofrece el intercambio sobrecogedor que ocurre en la historia de Jesús: Él se entrega a la muerte para darnos vida. “El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino. Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría. Y le contestaron: «Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre». El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia. (Jn 4, 50.53). No es indiferente que la curación se fije a la hora séptima, la hora siguiente a la que Jesús fue crucificado.

Ponerse en camino

Al hilo de la segunda estación y del pasaje evangélico, una opción adecuada es que nos pongamos en camino, como hizo el funcionario real de Cafarnaúm, dando fe a las palabras de Jesús.

Ponerse en camino es determinarse a seguir detrás de Jesús, quien dijo: “Yo soy el camino”. El Nazareno no nos engaña: «Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que la pierda por mí, la encontrará” (Mt 16, 24-25).

Propuesta

¿Cómo interpretas las pruebas que te asaltan? ¿Son ocasión de configurarte con Cristo?

También te puede interesar

Lo último

Releyendo un viejo librito de Bernhard Häring

Las cosas deben seguir cambiando