"33 no es solo un musical. Es mi legado espiritual. Es el mensaje que Dios me inspiró para hacérselo llegar a los demás. Es mi manera de entender el Evangelio, las palabras que predico y que canto, que incluso llevo grabadas en mi anillo"
"Nunca pensé que por consentir que se explotase mi obra, pudiese acabar perdiéndola para siempre"
"Yo no tengo ningún poder de decisión sobre mi musical ni puedo enviar materiales a mucha gente que me los pide. No puedo seguir con mi especial misión pastoral, ni puedo cumplir el encargo del Papa Francisco sobre “33 El Musical”. No puedo hacer mi plan de “popularizar el musical” en parroquias o grupos amateurs. He perdido absolutamente el control artístico y espiritual de mi propia obra"
"Padecí una grave depresión. Sentí que había perdido mi alma. Perdí mi inspiración, mi creatividad, mi alegría y, lo peor, mis ganas de vivir. Gracias a Dios, a mi familia, a mi parroquia y a mis amigos pude salir adelante"
"Dios, que es el que me inspiró “33 El Musical”, encontrará el camino para que esta historia de luz se extienda por el mundo con el espíritu con la que la creé"
Sin embargo tú no estás solo, ni eres huérfano, ni ciego, ni un zombi que se arrastra buscando amor desesperadamente
Y así hoy la gente ve a Jesús vivo en ti, porque tú lo manifiestas, no con pancartas ni panfletos caducos y agresivos, sino con tus manos que acarician, que sostienen, que son crucificadas
"Tienen tantos títulos que ya no les caben en la pared del despacho, como un mosaico de cuadros engreídos, cola de pavo real que muestran, levantando altivamente la cabeza ante los pobres mortales que vagamos por nuestras pequeñas ignorancias"
Obispos que no cesan de arengar a sus diócesis, que se manchan los zapatos de barro y de realidad, que no tienen miedo y no buscan subir en la escala evolutiva ministerial. Ellos se saben pastores que han entrado por la puerta de Cristo y con sus palabras valientes, no se esconden ni se dejan llevar por el desánimo o las grandes dificultades a las que sus diócesis se enfrentan
Y qué alegría que las puertas de los templos también se abran. No digo que os echábamos de menos, porque siempre, siempre, estuvisteis aquí.
"Caminamos tristes por el sendero que lleva a nuestra cocina de Emaús. Y de ahí a la terraza. Y de ahí al sofá. Y otra vez, otro día, y otro día, a la misma cama. Suena el despertador. Y seguimos andando por el pasillo, de puerta a puerta, como animales enjaulados y tristes de un zoo pandémico"
"El Evangelio sigue en aquella repisa, o en la mesilla o en la pantalla del móvil, disponible con tarifa plana y gratuita, siempre en línea, para todos"
"Atravesamos tiempos complejos, cada uno confinados en nuestras casas. Miles de muertos y contagiados, mucha gente que se queda sin trabajo y ve su futuro como algo oscuro. Mentiras en la cifras, pérdida de confianza en los políticos…. Iglesias cerradas, eucaristías virtuales… El mundo se ha parado. Y eso nos hace pensar"
"Yo soy cura católico y artista, compleja y a veces explosiva combinación que me hace ver el mundo y la realidad con una perspectiva peculiar"