PRECES DE LOS FIELES (SAN PEDRO Y SAN PABLO 29.06.2013)
PRECES DE LOS FIELES POR EL SERVICIO APOSTÓLICO
Día del Servicio Apostólico
Pidamos hoy por el servicio apostólico: por los sucesores de Pedro y Pablo: el Papa, los obispos, los presbíteros y los diáconos. Servicios de dirección o de presidencia, no de dominio ni supremacía, según nos confirma el Concilio: “Los ministros que poseen la sacra potestad están al servicio de sus hermanos...”; “este oficio que el Señor confió a los pastores de su pueblo es un verdadero servicio... diaconía o ministerio” (LG 18 y 24 ).
Oremos diciendo: ¡Ven, Espíritu Santo sobre el Papa y los Apóstoles de hoy!
Por todos los que presiden la Iglesia en distintos niveles y comunidades:
que se sientan queridos y valorados como personas y servidores;
que “se les caigan las cadenas de las manos”, y sean libres ante el Evangelio;
que, como Pedro, no permitan arrodillarse ante ellos: “levántate, también yo soy un hombre”;
y mucho menos dejarse llamar Santidad, Eminencia, Excelencia, Monseñor...
Roguemos al Señor: ¡Ven, Espíritu Santo sobre el Papa y los Apóstoles de hoy!
Por el sucesor de Pedro, el papa Francisco:
que abra a todo el mundo las puertas de la Iglesia;
que tenga valor para apoyar lo que el Espíritu dice hoy a la Iglesia...;
que pierda el miedo paralizante y estéril a los cambios evangélicos;
que invite a todos a mirarte a Ti y a seguir tus huellas de amor;
que, como obispo de Roma, afiance la fe, cuide a los pobres, reconcilie las iglesias;
que “llore amargamente”, como Pedro, cuando no sea testimonio de tu amor (Lc 22,62);
que su vida ejemplar nos “confirme a los hermanos en la fe” (Lc 22,32).
Roguemos al Señor: ¡Ven, Espíritu Santo sobre el Papa y los Apóstoles de hoy!
Por los sucesores de los Apóstoles y sus colaboradores:
que sean humildes en el hablar, en el vestir, en el trato con todos...;
que escuchen las llamadas que se les hacen en nombre del Evangelio;
que, como Pablo, sean valientes y libres ante el sucesor de Pedro (Gál 2, 11ss);
que, como Pedro, acepten humildemente la crítica, sin privar de la palabra a nadie,
para que brillen en ellos “la valentía de Pablo y la humildad de Pedro” (San Agustín ).
Roguemos al Señor: ¡Ven, Espíritu Santo sobre el Papa y los Apóstoles de hoy!
Por todos los miembros de la Iglesia:
que aceptemos de buen grado el servicio reconciliador de Pedro;
que ante las opiniones encontradas seamos capaces de dialogar;
que “no tentemos a Dios imponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo,
que ni nuestros padres ni nosotros pudimos sobrellevar”;
que “no impongamos más cargas que las indispensables” (He 15,10.28).
“que no nos olvidemos de los pobres” (Gál 2,10).
Roguemos al Señor: ¡Ven, Espíritu Santo sobre el Papa y los Apóstoles de hoy!
Por esta comunidad celebrante y sus servidores: sacerdotes, diáconos,
agentes de pastoral y liturgia, cuidadores de enfermos...:
que estemos centrados en el Evangelio de Jesús;
que sintamos su Amor por encima que cualquier mandato humano;
que “obedezcamos a Dios antes que a los hombres” (He 5,29);
que seamos ejemplo de libertad y valor ante cualquier abuso de autoridad.
Roguemos al Señor: ¡Ven, Espíritu Santo sobre el Papa y los apóstoles de hoy!
Acepta, Padre de todos, nuestro deseos evangélicos:
llena de tu Espíritu a los servidores de la Iglesia en todas las comunidades
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
Rufo González