Tentaciones y Tentadores: ¿Qué hacemos con el enemigo que se coló en el salón de casa? ¿Lo metemos en la cama?
"Es incomprensible cómo hemos borrado al Abba de Jesús y lo hemos sustituido por innumerables ídolos y falsas doctrinas, SÍ falsas doctrinas, me atrevo a gritarlo"
Claro que hay tentaciones y tentadores en nuestro mundo. Pero jamás de un demonio, como mantienen los "amantes de los demonios".
¿Quién nos tienta? Desde luego NO un inexistente demonio, mítica personalización primitiva del MAL. Empezando por caer en que el MAL no existe, porque es la "ausencia de bien", que es lo que tiene entidad y existencia. Como la oscuridad es ausencia de luz.
Lo que siempre nos tentó y nos tienta son los "instintos animales" (necesarios pero sin cabeza), nuestra "limitación" (si fuéramos infinitamente sabios seríamos inerrantes e intentables) y nuestra "libertad" (si no puedes elegir, no puedes ser inducido hacia una opción errada).
Y además "los otros" y nuestra "loca imaginación", capaz de inventar quimeras gratificantes para los instintos ciegos y huídas perversas para nuestros miedos.
En resumen: Nosotros mismos podemos generar la tentación o nos puede venir inducida por otros.
1ª Tentación: "El hambre y demás instintos".
«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes». Justamente lo que nos enseña nuestra religión: Suplícale a "dios" que cubra tus necesidades, eso es creer, tener fe.
Jesús responde: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".
¿Y qué dice esa "palabra", escrita o inspirada en tu interior? "Comerás el pan con el sudor de tu frente" y "Creced, multiplicaos y gobernad la Tierra". NO es un castigo, sino una MISIÓN: Te creé con unas capacidades, utilízalas para realizarte, prosperar y satisfacer todas tus necesidades.
No es lícito pedirle a Dios lo que puedes y debes conseguir por ti mismo. No puedes seguir colgado de un "ídolo cicatero y miserable" al que hay que sobornar permanentemente para conseguir que actúe.
El Abba de Jesús, que se nos ha revelado y se manifiesta en tu interior, vive fuera del TIEMPO y del ESPACIO. No quieras meterlo en tu limitada jaula humana. Piensa un poco.
Si no tiene TIEMPO, es absurdo pedirle que actúe en un FUTURO que no tiene.
Si no tiene ESPACIO, es irracional pedirle que se MUEVA. Un Eterno PRESENTE solo tiene un ACTO, por eso afirmamos que Dios es "Acto Puro", que todo lo hizo bien, porque hace lo que es. Un Ser Infinito, sin ESPACIO, es INMÓVIL, un eje fijo, infinito y eterno (la movilidad es característica del espacio). Lo que no quiere decir que no sea expansivo, creador, entrega, amor sin límites.
Con estas certezas, totalmente racionales (que no figuran en ninguna catequesis), es totalmente absurdo querer CAMBIAR o MOVER a Dios. Los que podemos y debemos cambiar somos nosotros que vivimos dentro del marco evolutivo de tiempo y espacio. Somos criaturas perfectibles y evolutivas, tanto a nivel individual como generacional. Nos han creado "autónomos y libres", luego solo de nosotros depende la mejora del mundo y la maduración de la humanidad. Todo lo demás es pura imaginación milagrera, utópica e ineficaz. Por eso el mundo repite y repite los fracasos.
Lo que nos lleva a visualizar, una vez más, el gran ERROR de la "Religión Pasiva" (colgarse y esperarlo todo de la actuación del Ser supremo) sin acertar a descubrir la "Religión Activa" (desarrollarnos y actuar sabiendo que TODO depende de nosotros, como seres dotados de inteligencia y autonomía).
Pero sabiendo que portamos los "genes del Creador" y contamos con su "Presencia real" dentro de nosotros.
¿Entonces, quién es el TENTADOR? El que te enseña el "poder de la oración conseguidora" para manipular a un Dios Infinito, como si fuera una gran marioneta o un robot de última generación, al que tú conduces con poderoso mando a distancia. Casi todas las oraciones oficiales te llevan por ahí.
Tu verdadero "poder" es utilizar los dones sagrados de que te han dotado y sumergirte en el Abba que te habita, ilumina y fortalece para ejercitar tus capacidades. La satisfacción de tu parte animal, es necesaria y está en tus manos conseguirla. No hay que suplicarla.
2ª Tentación: "La fe y confianza ciegas"
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras"».
Jesús responde: "No tentarás al Señor, tu Dios".
Pedir lo irracional no es humano. Pedir lo que no te pueden dar es totalmente necio. Si te han dotado de INTELIGENCIA, no puedes caer en la oscuridad de la ceguera, ni puedes caer en las garras de quien te conduce como a un animal domesticado. Eso no es FE, eso es SOMETIMIENTO irracional, contrario a los genes que llevas dentro.
Si te han creado autónomo y libre, con inteligencia, voluntad y libertad, te han dado las capacidades de ver, aceptar y utilizar la realidad de la naturaleza y sus límites. Pedir milagros, querer saltarse las "reglas de la realidad", es utilizar a un "dios manipulable", un ídolo inexistente. Eso es fatua milagrería.
¿Y, una vez más, quién es el TENTADOR? El que te enseña e induce a tentar a Dios diciéndote que eso es virtud y la prueba de tu fidelidad. El que, para proponerte las virtudes de un colega antepasado, exige que el santo haya realizado 2 milagros, al menos, "contra natura". Es solo un ejemplo.
Esos gurús religiosos de hoy son los mismos que exigían el estricto cumplimiento de unas leyes inhumanas, sin pensar en la finalidad de la Ley. Los mismos que condenaron a Jesús por predicar HUMANIDAD, con todo lo que eso significa, y avanzar con racionalidad y coherencia desde la "imagen y semejanza" con que nacimos. Las vidas y escrituras de los ancestros no pueden contradecir eso. La vida humana es evolutiva, como toda la creación.
3ª Tentación: "La dominación, el poder y el tener"
«Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Jesús responde: "«Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto».
¿Y qué hemos hecho los católicos? Lo primero rendir pleitesía a la poderosa autoridad religiosa, por encima de tu conciencia. No hace tantos años, incluso mataban por disentir.
Ellos son los "delegados de dios", los que han recibido el PODER de salvarte o condenarte (el símbolo de las llaves ya es una autoinculpación evidente). Lo que importa no es adorar a Dios, sino seguir las "normas y doctrinas" que la autoridad religiosa te imponga.
Lo importante no es buscar la VERDAD por el camino evolutivo del ser humano. Lo importante es la "verdad sinfónica", es decir, la "adaptación sumisa" a lo que te digan desde arriba y no desde dentro, para construir una falsa UNIDAD con el "poder de la autoridad". Como antaño, a los profetas se les mata o se les destierra por decir lo contrario de lo que la autoridad quiere oír.
Es escandaloso que unos seguidores de Jesús, a los que se encargó SERVIR, poco tiempo después se dedicaran a DOMINAR, a servirse de los fieles, a circuncidar conciencias y ACAPARAR lo superfluo.
Nuestra historia es una historia de "prostitución del cristianismo" de la que no hemos salido todavía.
Si quieres evidencias, entra en cualquier iglesia católica. Comprobarás la cantidad de "dioses con poderes" allí entronizados a los que se da culto para obtener dádivas, es decir, para saciar nuestros egoísmos materiales.
Dar "culto a Dios y solo a Él" significa identificarle, aceptarle, tratarle como al Padre que te dio su ADN (no como a una manipulable marioneta gigante), comprobar por inmersión que siempre está ahí a tu favor y que sus genes te identifican, te iluminan y fortalecen desde dentro.
Y, por supuesto, RECHAZAR cualquier "culto a ídolos, influencers e intermediarios" que te han dicho que tienen el "poder de cambiar la voluntad de Dios". ¡Pero qué disparate tan absurdo!
Quienes te enseñan todo esto y te inducen al disparate son tus TENTADORES, por muy santos y ejemplares que les consideres. Lobos con piel de oveja, que ni ellos mismos saben que llevan disfraz, porque la tradición de siglos y el sometimiento a la autoridad religiosa les cegó.
Es incomprensible cómo hemos borrado al Abba de Jesús y lo hemos sustituido por innumerables ídolos y falsas doctrinas, SÍ falsas doctrinas, me atrevo a gritarlo.
Hemos caído en la tentación de "la dominación, el poder y el tener" sin visos de conversión.
Quien tenga ojos para ver, que vea los innumerables ejemplos reales de hoy mismo.