Expresiones Clave del Cristianismo. Capítulo VII
- Hòn mèn édeiran, hòn dè apékteinan, hón dè elithobólêsan/alium ceciderunt, alium occiderunt, alium vero lapidaverunt. A uno desollaron, a otro mataron, y a otro apedrearon. A los discípulos del Señor que reclaman la propiedad del Reino de Dios los matan, y hasta con el crimen más sacrílego se defenderá esa propiedad, matando al propio primogénito de Dios. El Reino de Dios sigue hoy robado.
- Líthon/lapidem…Eis kephalên gônías/in caput anguli. Piedra angular. Con frecuencia el hombre desprecia o no considera aquello que sostiene todo el tinglado humano.
- Epoíêsen gámous tôi hyíôi autoû/fecit nuptias filio suo. Celebró las bodas de su hijo. El Reino de Dios es un convite de bodas al que tenemos que asistir con el traje apropiado. Ese traje apropiado se cose a lo largo de toda la vida a base de nuestras buenas acciones y nuestros más nobles pensamientos. Engels decía que tanto el traje que nos ponemos como la casa en la que vive el propietario no es capital. Deja de ser capital todo traje que compramos en el mismo momento que lo usamos.
- Epì tàs diexódous tôn hodôn/ad exitus viarum. En los cruces de caminos. Son los cruces de caminos espacios privilegiados para la revelación del mensaje de Dios, para la evangelización.
- Hósous eàn héurête/quoscumque inveneritis. A los que os encontréis. Todo encuentro verdadero con el representante de Jesús es azaroso. No se encuentra lo que con cálculo y conscientemente se va a buscar. Ni nos conviene. Nos conviene sólo el encuentro que Dios pone en nuestro camino, en nuestros cruces de caminos.
- Mêdèn pléon epitíthesthai hymîn báros/nihil ultra imponere vobis oneris. Ninguna carga más imponeros a vosotros. Salvo amar a Dios y al prójimo Jesús no nos impone ningún otro deber o carga.
- Érrosthe/Valete. Adiós. Pablo y sus compañeros se despiden con el imperativo del verbo “Rhônnymi”. Esto es, “sed fuertes”.
- Ou blépeis eis prósôpon anthrôpôn/non respicis personam hominum. No tomas en consideración a la persona de los hombres. Se entiende a la “persona” en su significado etimológico de “máscara indicadora de un papel social” – en el teatro, de un personaje -. Para Jesús, del rey al mendigo, todos los hombres somos iguales. Sin embargo, muchas veces – o casi siempre - para la Iglesia los reyes del mundo no son lo mismo que los mendigos, de lo que se benefician siempre los reyes del mundo.
- Tí me peirádsete;/Quid me tentatis? ¿Por qué me tentáis? Los hombres religiosos de su época, sacerdotes, levitas, escribas, fariseos, proyectan en sus preguntas a Jesús sus propias miserias, sus propios ergotismos viles, su propia codicia de poder, sus propias trampas para alimañas iguales. A veces los hombres religiosos pueden pensar, aunque sea por un segundo, que Jesús es como ellos…Vade retro, Satanas!
- Epistrépsantes dê episkepsômetha toùs adelphoùs katà pólin pâsan/Revertentes visitemus fratres per universas civitates. Habiéndonos apartado vayamos a ver a los hermanos de todas las ciudades. La conversión cristiana (epístrepsis) consistió en tener que cambiar de blanco, en tener que cambiar de oyentes. Los apóstoles se dieron cuenta de que los judíos estaban sordos para oír el mensaje de Jesús, y tuvieron que girarse por completo ( “convertir” ) para predicar la buena nueva a los gentiles. La conversión nace de la negativa y resistencia del pueblo de Jesús a seguir sus enseñanzas y a reconocer a Jesús como el Hijo de Dios.
- Paroxysmós/Dissensio. Irritación, disensión. Este vocablo aparece en Los Hechos de los Apóstoles para expresar las diferencias o rupturas que tuvo Pablo con los primeros Apóstoles, que no entendían en un principio que la misión del apostolado era universal, que el mensaje de Jesús debía llegar a todas las gentes, a toda criatura humana, y no sólo a los hermanos judíos, que se mostraban impermeables al cristianismo. Por otro lado, la disensión, la discrepancia, el desacuerdo o la divergencia, siempre que ocurran de buena fe, sin otro interés que la búsqueda de la verdad, son síntoma de libertad y del uso libre de la inteligencia que nos ha dado Dios para descifrar su voluntad. No hay ningún problema en disentir.
- En taútais taís dysìn entolaîs hólos ho nòmos krématai/In his duobus mandatis universa lex pendet. En esos dos mandatos pende toda la ley. El único objetivo es amar a Dios con toda nuestra humanidad y a los demás como a nosotros mismos. No necesitamos mil normas ni ergotizar abstrusos conceptos teológicos para ser cristianos y conseguir la salvación. Cumplamos esos dos mandatos y olvidémonos de todo lo demás.
- Héllên/gentilis. Griego, gentil. Los griegos son los gentiles por antonomasia. Y nuestra religión, el cristianismo, la doctrina de Jesús, es ante todo y por encima de todo una religión griega, una antropología griega, una ética griega y hasta una política griega.
- Kôlythéntes hypò toû Hagíou Pneúmatos lalêsai tòn lógon/Vetati sunt a Spiritu Sancto loqui verbum Dei. Habiéndoseles prohibido por el Espíritu Santo predicar la palabra de Dios. Efectivamente frases como ésta están presentes en el Nuevo Testamento. El Espíritu Santo nos prohíbe a veces, misteriosamente, llevar la palabra de Dios a algunos hombres.
- Horama/visio. Visión. La visión es una figura que desde San Pablo hasta hoy, pasando por Santa Teresa de Jesús, sirve a Dios para comunicarse con los hombres. Como lenguaje especial que es la visión tiene sus propias reglas y hay que saber interpretarla a la luz de la fe.
- Makárioi hoi ptôchoì tôi pnéumati/Beati pauperes spiritu. Bienaventurados los pobres de espíritu. El inicio del capítulo V de San Mateo es toda una reivindicación de los de abajo, de los que sufren el poder y la riqueza de quienes los someten, padecedores de una injusticia demoníaca. Es la esperanza radiosa de los sometidos de la Tierra. El himno de las víctimas del mundo. Es casi una prefiguración de la Internacional Comunista: “Arriba parias de la tierra,/ en pie famélica legión,/ atruena la razón en marcha,/ es el fin de la opresión”.
- Elaloûmen gynaixín/loquebamur mulieribus. Hablábamos con mujeres. La mujer en los inicios mismos del cristianismo, en el mismo comienzo del apostolado de San Pablo, es muy estimado receptáculo del mensaje de Jesús, y ella misma magnífica apóstol en la expansión de la buena nueva.
- Porphyrópôlis/purpuraria. Mujer que comercia con púrpura. El tinte de púrpura dio nombre a Fenicia, a la tierra de Canaán, “tierra roja”, hizo de Tiro la ciudad más importante del Mediterráneo, y una de las primeras discípulas de San Pablo, a la que el Apóstol de las Gentes bautizó, será una vendedora de este tinte o quizás alguien que teñía con ese color las ropas. El comercio como forma de la extensión del cristianismo.
- Paidískên tinà échousan pneûma Pýthôna hypastêsai hêmîn/puellam quandam habentem spiritum Pythonem obviare nobis. Una muchachita que tenía un espíritu adivinador nos salió a nosotros al encuentro. Entre los gentiles, en el mundo griego, también los tocados por el dios Apolo anuncian el mensaje de Jesús: “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo y os anuncian a vosotros un camino de salvación”. Los viejos dioses griegos reconocen la majestad de Jesús.