La persona está llamada a vivir una vida espiritual que se actualiza en el encuentro con los seres de su entorno, sobre todo con las personas
La persona existe antes de nacer. Tiene personeidad, pero todavía no puede actualizarla por no tener una base psicosomática madura
La dignidad ab-soluta de la persona humana no procede de su ser, que es finito, sino del hecho de que Dios, creador infinito, la eligió al crearla para ser su tú
La fuerza del reino de Dios no se mide con criterios humanos.
Jesús anuncia su reino a los pobres, a los que creen que esta vida es mucho más que esta vida, pues el fondo inagotable de la misma es bondad, acogida, perdón, liberación, plenitud.
El hombre sin fe no sabe que existe un reino interior, más valioso, más eficaz, e incluso más real que el mundo cultural de pensamiento exclusivamente racional