Una aire fresco en la dehesa extremeña: María Luisa Berzosa entre nosotros
Así lo vivió ella. Gracias
Recibí como invitación lo que se convirtió en un regalo, participar en un encuentro laical en el que María Luisa Berzosa iba a estar presente en medio de la dehesa extremeña, entre el descanso y el sentido de familiaridad y fraternidad que va generando el aire del espíritu sinodal que nos viene empujando. Ella es claramente una mujer sinodal, tanto por su participación como por su estilo de vida y su forma de estar y de ser... también de hacer. Allí compartió vida, inquietudes y sueños, buenas formas al estilo del evangelio. Yo le pedí que en unas notas nos expresara lo que había supuesto para ella esta jornada de encuentro y compartir en torno a la mesa y la vida. Yo gocé en la eucaristía que acogió lo vivido y sentido en el diálogo y en la jornada.
SINODALIDAD EN EL CAMPO
El domingo 12 de abril, segundo domingo del tiempo de Pascua en que celebramos la misericordia del Señor, como don del Resucitado, he vivido una jornada verdaderamente sinodal, porque estuve en un grupo de 20 personas con toda la pluralidad que se pueda imaginar.
De edades, lugares,grupos y comunidades, expresando la comunión de valores e intereses, también desde ángulos variados pero sintiéndonos en común-union, estuvimos personas de Miajadas, Badajoz, Mérida y Plasencia. De parroquia de Miajadas, grupo Samaria de Badajoz, Profesionales Cristianos de Badajoz y Mérida, ACG de Plasencia, Taller Inteligencia Espiritual de Badajoz, sin "afiliación" de Miajadas y Badajoz, experimentamos la gran riqueza de la diversidad
Sobre las 12 comenzaron a llegar todas las personas a un lugar de campo maravilloso,de una enorme extensión,embellecido por la primavera que se asomaba por todos los espacios. El lugar se llama “Encomendilla del Helechoso” provincia de Cáceres, termino municipal de Almoharin.
La idea convocante era pasar un dia juntos,gozando de la paz del campo y compartir el proceso sinodal y de manera particular saber como están los grupos que hemos situados en los márgenes de la iglesia, en las periferias físicas, psíquicas y existenciales de nuestro mundo. Porque no hemos sabido acoger a todas las personas en la iglesia o les hemos tratado de tal modo que han tenido que irse: personas divorciadas, LGTB, sacerdotes secularizados, núcleos familiares, encarcelados, jóvenes, mujeres, científicos, pensadores …
Con mi experiencia de haber participado en varios sínodos y haber sido facilitadora en las mesas redondas de las asambleas de 2023 y 2024, fui narrando el proceso vivido, señalando puntos con fuerza en modo y contenido. El ambiente sinodal siempre fue de relaciones fraternas,cordiales, con gran libertad de expresión y mucho respeto. El dialogo creciente, en este grupo, de esa misma manera,enriqueció el tiempo y el espacio.Se alargo el tiempo de la mañana y compartimos el almuerzo siguiendo la animada conversación, prolongada en el café con abundantes dulzuras.
Esta jornada culmino con la celebración de la eucaristía acompañados por nuestro amigo Pere Moreno Losada, quien nos invito a proclamar la misericordia para pedir perdón, expresar nuestros deseos y dar infinitas gracias a Dios por tantos beneficios recibidos.
Nos despedimos con un corazón lleno de gozo,por ese intercambio de dones que es la sinodalidad, sintiéndonos bajo la mirada del Señor que nos sigue invitando a permanecer en su iglesia, con su realidad de luces y sombras, pero deseando implicarnos y complicarnos para que cada vez sea más parecida al sueño de Dios.
Maria Luisa Berzosa González fi
Hija de Jesús - Roma