Celebrar en verdad: el gozo del matrimonio
La vida y los hilos de una homilía
El Sábado participamos con gozo en la celebración del sacramento del matrimonio de los jóvenes Javier y Pilar. Ha sido un bello proceso de vida y de pareja que culmina en el altar, tras haber cuidado con esmero la preparación de la celebración para vivirla con profundidad. Da gusto celebrar y acompañar liturgias que están enraizadas en el deseo de la verdad y lo auténtico. Lo tenían claro, su preocupación no querían que fuera lo externo y lo que aparenta, sino la verdad de un momento sagrado en el que Dios se hace presente en medio de una comunidad humana y creyente que verifica lo que está aconteciendo por la misma participación en el acto que lleva a lo profundo del misterio en la sencillez de lo diario y de la realidad de un encuentro de amor entre dos personas que se descubren como únicos y que quieren compartir juntos y para siempre el camino de un amor verdadero y fecundo.
Homilia Matrimonio Javier y Pilar
Sacramento:
- Señal visible de la acción de Dios en medio de los hombres.
- Histórico: en medio de la historia y de las historias personales.
- Siempre en clave de salvación más allá de la lógica humana.
- En contexto de comunidad que celebra y reconoce el signo.
- Con perspectiva de futuro y de plenitud aspirando a lo eterno.
- Pura realidad de encuentro que nos redimensiona en el sentido de la vida y de la felicidad.
- ¿Se cumplen estas claves en nuestra celebración hoy junto a Pilar y Javier?
- Aquí estamos nosotros todos como testigos de la veracidad de este sacramento.
Realidad histórica:
- ¿Por qué estamos aquí en este lugar, monasterio de Guadalupe, y este día de 16 de mayo? Por la raíz y la savia que nos hacen ser y sentir. Para los contrayentes no es el primer momento en este lugar y en este templo. Celebración matrimonial de los padres. La figura del sentido verdadero de un matrimonio y la ligazón con este lugar sagrado.
- Desde cuando y cómo ha actuado el Señor: Desde las matemáticas y la filosofía. Desde la razón y el sentido. Descubrir la acción de Dios en el descubrimiento personal de alguien se va haciendo único para mí y que voy descubriendo como tesoro y como perla. Con quien merece compartir la vida. Un modo de pensar, sentir y actuar, que sin ser idénticos son capaces de caminar unidos en una misma dirección de entrega y cuidados, de ellos mismos y de los que los rodean.
- El haber vivido momentos y experiencias vitales que se han convertido en marcas indelebles de que el amor más grande se lleva en las vasijas débiles de la vulnerabilidad y que las personas más fuertes son las que saben morir viviendo, de las que han vivido todos los días y sólo han muerto un día, para seguir viviendo de un modo nuevo al siguiente. Hoy sin duda están con nosotros, la historia se ha divinizado y se ha hecho definitiva sin vuelta atrás en la muerte.
- El camino de agrandar el yo en un nosotros compartido: Hacer comunidad en Madrid, desde las referencias familiares, pero agrandando redes que vienen por la inquietud y lo profundo de personas que no quieren permanecer en la indiferencia, ni en la comodidad de un bienestar engañoso que aísla e individualiza a los que estamos llamados a ser comunitarios por los cuatro costados.
- El valor de la vida descubierto en la clave evangélica de la confianza que abre continuamente a la esperanza de que se puede vivir mucho más con muy poco. Basta tener el corazón en la belleza, la verdad y la unidad.
- La lectura positiva de todo porque nada está perdido y todo está llamado a ser vivido, aunque sea en la herida y en la limitación. Nunca sabemos donde vamos a encontrar el mayor amor y la fuerza más grande.
Compromiso:
- Lo que amo en ti y lo que quiero ser para ti.
- El deseo de la vida y la entrega a una fecundidad verdadera, sin miedo y con generosidad.
- El sentido vocacional de la profesión como medio para comulgar con todo el mundo en el sentido del servicio. Nada nos es ajeno y todo lo queremos poner y hacer mirando lo común, lo que aporta y construye el mundo que queremos. Dispuestos a hacer alianzas, pero sin entregar el honro que es patrimonio del alma…y ya sabemos por la serena que el alma sólo es de Dios.
- Desde el cuidado y la ternura ejercida entre la pareja y con todos los de casa que queremos y que forman parte de nuestro ser y de nuestros proyectos. No dejamos familia, sino que nos fundimos en una red más amplia y, Dios quiera, más fecunda.
Comulgando con Dios y dejándonos comulgar por El:
- Matrimonio es comunión en medio de la comunidad. Dios hoy nos hace comunidad y os consagra a vosotros en la unidad que se hace reflejo del amor de Dios a toda la humanidad junto a toda la creación en este paraje de las Villuercas, donde cielo y tierra se unen con sabor de maternidad y de vida gratuita en la sierra y en el monasterio que la bendice.
- Que la Virgen de Guadalupe sea faro y lugar de revitalización de este sacramento que hoy estamos celebrando con Javier y Pilar. Sé que seguiréis con esa tradición ya sagrada y adentrada en la eternidad de venir a los pies de esta morenita para seguir diciendo si y partiendo y compartiendo la vida con sus dolores y sus alegrías.