Hazte socio/a
Última hora
'Regularización Ya'... por fin

Despedida a una madre: palabras de vida ultimada

"...haciendo de su existencia un canto a la ternura"

Bienaventurada madre...

El lunes nos reuníamos la familia con nuestros primos José Ángel (sacerdote como yo) e Isabel (con su marido Félix y sus tres hijos Isabel, Félix y María) , hijos de mi tía Antonia a quien despedíamos con tristeza, pero con paz por su vida colmada y entregada. En la acción de gracias José Ángel, proclamó la bienaventuranza de la maternidad ultimada y colmada en su existencia en la sacramentalidad, ya gloriosa, de esa madre, esposa, abuela, hija, hermana, cuñada, tía, vecina... Sus palabras filiales, esculpidas por tanta vida y amor recibido y contemplado, son emblemáticas de un modo de decir orante y poético que aúna la verdad, la bondad y la belleza de una vida tan entregada como amada. Palabras, que como su vida, serán inolvidables. El evangelio es verdad porque es verdad en la vida de los sencillos y auténticos, sabemos de bienaventuranzas por lo vivido más que por lo estudiado y lo predicado.

Despedida | José Moreno Losada

Palabras de gracia y vida

Perdona Rilke, pero yo creo que la patria del hombre no es la infancia sino nuestra madre, que en nosotros la eterniza. En ella el tesoro más grande y valioso de la vida. En ella hemos experimentado el amor, la ternura, el cuidado de Dios sobre nosotros. En nuestras madres el abrazo inmenso de ese Dios que nos acompaña siempre y con su luz rompe distancias y sombras. Que se entrega sin límites, nos llama por nuestro nombre y nos conoce por dentro con solo mirarnos. Nuestras vidas permanecen en su corazón para siempre, no nos sueltan del todo al nacer, nos recrean en sus adentros, gozándose en nuestras alegrías y penando en nuestros dolores y derramando siempre ánimo, resistencia, fuerza, esperanza y luz.

Entiendo al buen Dios que le diera a su Hijo una madre y que esa maternidad se prolongara en El y nos llamara también a prolongarla en nosotros.

Damos gracias al buen Dios por su madre y las nuestras, por mi madre en la que hemos experimentado tanta entrega, tanta ternura, tanta paciencia, tanta fe y cariño, tanta desmedida disponibilidad.

Cada noche, antes de irse a la cama, el mismo rito, provocado por su  Alzheimer; te he dado ya el beso?, tengo que confesarte que alguna vez te dije que no y era que sí, pero era también el gozo inefable de retenerlos en mí…ahora estás en el beso eterno de Dios y nosotros caminando con los tuyos y con los de Dios en los que nos rodean y compartimos la vida y el camino.

Muchas gracias en nombre de mi hermana, cuñado, sobrinos (sus niños, en esa propiedad de abuela inmensa que no pudo olvidar sus nombres), primos y familia; a todos los que nos acompañáis hoy, a nuestro arzobispo D. José y hermanos sacerdotes, a los que a lo largo de este proceso habéis estado orando y arropándonos con vuestra cercanía y fraternidad, a la comunidad parroquial de Zafra –familia querida- esa familia que nació aquí, en nuestra Granja, en nuestro pueblo, y con Valverde de Llerena y Fuente del Arco, Fregenal, Burguillos y como digo, a todos los que en esos lazos providentes de la amistad y el cariño, compartís nuestro dolor y nuestra esperanza. Muchas gracias a todos. Abrazos inmensos.

Permitid uno de mis últimos poemas.

Era hermoso ver a madre

en la cocina

desgranando las granadas

con la delicadeza firme

del que besa

del que se olvida de sí

y vive

procurando sueños

y gozo

para los que ama

remendando las brechas

iluminando

desde la pequeñez

los caminos

alimentando

desde la constancia

la lucha

bordando de pájaros

las tardes

haciendo de su existencia

un canto a la ternura.

José Ángel
Hermanos y cuñados
Gran parte de la familia

También te puede interesar

"...haciendo de su existencia un canto a la ternura"

Despedida a una madre: palabras de vida ultimada

Extraído de "Sinfonía divina, acordes encarnados" Edit. PPC

Anabel, bienaventuranza escondida y resucitada

Un joven bautista migrante en el Octavario ecuménico

Un solo espíritu, una sola esperanza...¿Cómo hablar de esperanza?

Lo último