No venderse por unos cuartos... como el joven
"No tengáis miedo a los hombres" Una paz desarmada y desarmante
No venderse por unos cuartos
Leo este texto evangélico en estos días, cuando nos enteramos de la locura de aumentar al 5 % del PIB en la OTAN por parte de los países ricos. Ni que decir tiene que para nosotros hoy es un día de tristeza en la humanidad. Para llorar, hacer duelo, penitencia, ayuno…, retirarse a lo profundo de uno mismo y al corazón de la sociedad humana. ¿Qué nos está pasando? ¿Qué nos falta? ¿Qué nos sobra? Ricos y locos…, la cordura del don, la armonía, la paz, el acuerdo, el diálogo, el encuentro… ¿ donde están?
En estos días hemos oído al papa León proclamar hasta la saciedad la llamada a una paz desarmada y desarmante... no hay otro camino de salvación y de bondad. Mi querido amigo Jesús, un joven que acaba de examinarse del acceso a Universidad, habiendo logrado calificación alta para poder elegir lo que deseaba, ingeniería aeroespacial , en su reflexión humana y creyente, avivada por su participación en las jornadas en Madrid con el Papa y atendiendo a ese criterio y el grito de "humanidad". Viendo que la mayoría de las salidas y aplicaciones de su carrera eran de carácter armado y militar, ha preferido variar la especialidad, siente el deseo y la necesidad de elegir algo que pueda estar más claramente relacionado con el servicio a la comunidad a las necesidades de la personas, especialmente los que más necesitan. Para que veamos que no todo cae en saco roto...hay corazones inquietos, seguidores de Jesús, que buscan elegir y discernir con el evangelio en una mano y la humanidad en la otra. El jueves iré con él y sus padres a un concierto de Siloé en Mérida... otro grupo que también tiene un horizonte trascendente y humano en su cantar y actuar, una música con sentido. Nos dan claves para escuchar este evangelio y saber que sí se puede hacer y trabajar por la paz desarmada y desarmante.
DOMINGO XII DEL TIEMPO ORDINARIO
En aquel tiempo dijo Jesús a sus apóstoles:
No tengáis miedo a los hombres, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros, hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.Mateo 10,26-33
Reflexión creyente:
Comparto esta reflexión viva que me acaba de llegar de Arturo Angulo, un enamorado de lo humano, de lo natural, de la lógica del don y de la vida entregada. Él cumple con este evangelio no callando, sino gritando y pregonando desde la azotea lo que está pasando:
Día de luto. Gran paso atrás civilizatorio
En la década de los setenta, el mundo, ante la gran desigualdad mundial, injusticia y pobreza, llegó al compromiso de cooperar entre los Estados más ricos y los más pobres en un 0,7 % de su PIB. Nunca se ha alcanzado esta cifra, encontrándonos a día de hoy aún a mitad del camino, cifra ya de por sí insuficiente y casi ridícula para la magnitud del problema, los niveles de pobreza y hambre que persisten en nuestro planeta.
Pero hoy, un club con buena parte de esos países ricos que conforman la OTAN, que ya en su conjunto tienen con mucha diferencia el mayor presupuesto militar del planeta, ha llegado a un acuerdo de aportar para asuntos militares un 5 % de su PIB; lo que es una cifra descomunal. Sin duda, es un paso atrás civilizatorio de una dimensión terrible, tanto en su contenido como en las formas de alcanzarlo, y las amenazas grotescas y completamente antidemocráticas y gangsteriles contra quien se oponga a ello.
Comparto mi desaprobación total a este acuerdo de la OTAN. Quienes apostamos por la concordia, la paz, la cooperación, la renuncia a las amenazas y al uso de la fuerza, estamos de luto profundo. Este no es el camino, y es momento de hacerlo explícito.
Necesitamos generar espacios mundiales integradores, democráticos y donde no tengan el protagonismo total los auténticos matones de barrio. Nos estamos cargando las Naciones Unidas, nos estamos cargando la legitimidad moral europea en el ámbito internacional… Nos estamos cargando el futuro de todos y un ecosistema sano y de confianza en la relación entre pueblos y naciones. Nos estamos cargando y saltando las reglas más elementales de convivencia y volviendo a lógicas interesadas de bloques y juicios maniqueos de buenos y malos.
Hoy es un día triste que debemos revertir. Sacerdotes, profetas y reyes desde Dios.
Por eso, no tengáis miedo
Nuestro Dios se ha mostrado como servidor de la humanidad en la historia, consagrando y bendiciendo a un pueblo para que fuera luz de todas las naciones, se ha entregado sin descanso para que tuvieran caminos de esperanza en medio del desierto y la dificultad. Se ha hecho profecía desde los sentimientos afectados de alguien que no es indiferente, sino uña y carne de los que sufren y quedan rotos por la dinámica de los que se apoderan de la vida de los débiles. El reinado de Dios se ha ido desvelando así por caminos que no son de este mundo, pero que se adentran en él llegando hasta los últimos.
Jesús ha ido descubriendo en su relación con el Padre y con el pueblo, a la luz de la historia de la salvación, las entrañas de esa trinidad sacerdotal, profética y regia. Esa economía de salvación que se hace transversal en todo lo que Yahvé va decidiendo y actuando. Por eso él se nos da como cumplimiento de la profecía, encarnada y desnuda, que ejerce un sacerdocio de lavatorio de pies y que es rey de un reino de justicia y de verdad. Él culmina la línea profética que viene por toda la historia y que se abre ante él en la figura de Juan Bautista martirizado, puerta de lo definitivo, del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Será Jesús de Nazaret, el Profeta por antonomasia de toda la humanidad y la creación. En él se hace radical y eterna la profecía del amor y la novedad salvífica del Reino.
La profecía de Cristo asume todas las persecuciones y martirios de los crucificados de la humanidad, nada le es ajeno del dolor humano de los inocentes. Se enfrenta desde la cruz ante el juicio del mundo con la sentencia definitiva de la resurrección y la vida dada por el Padre en su Espíritu resucitado. Ahora ya no hay miedo a la muerte, ya es tiempo de libertad y de verdad, porque vencerá la justicia y la vida sobre la injusticia y la destrucción. La raíz de la profecía se ejerce en la libertad frente al miedo con el que opera la injusticia y la opresión, la dinámica de muerte que se apodera del mundo y lo pervierte.
La Iglesia que tiene miedo por razones mundanas no es la Iglesia del Reino de Jesús. El bautismo y todo ministerio que se asienta sobre él se hace verdadero en la libertad del Evangelio que profetiza la verdad de un Reino de amor y de justicia que ya está llegando y que espera plenitud. Allí donde un cristiano ejerce la libertad que nace del Evangelio de Jesús resucitado, allí está la verdadera profecía y el auténtico anuncio que se convierta en denuncia del mal y el dolor que produce el pecado. ¡Señor, danos pastores según tu corazón!
Acordes encarnados
47. MÁS ARMAS, MÁS MUERTES | A. Calvo & P. Monty
Más armas, más muerte
:¿Dónde quedó la esperanza,
la palabra, el corazón?
¿Dónde quedó la concordia,
la firme mano sin plomo y cañón?
Los que soñamos un mundo sin yugos
hoy vestimos de luto mayor.
Este no es el camino,
gritemos desde el dolor:
¡No más pactos de fuerza!
¡No más tronos de terror!