Hazte socio/a
Especial Bergoglio: un año después
Vuelve a ver el webinar-homenaje al Papa Francisco

La política y el buen pastor (IV Domingo de Pascua)

Extraído de "Sinfonía divina, acordes encarnados" Edit. PPC

Yo soy la puerta

Dios no es de muros ni de fronteras, no pone obstáculos, sino que se hace puerta abierta para el encuentro y la comunidad. Todo lo que es para la salvación del pueblo, desde el bien común de la justicia y de la dignidad, es lo que le corresponde y casa con sus promesas. Lo que no viene por ese camino pertenece a los ladrones y a los bandidos.

“No considero que mi papel sea político, ni el de un político”, dijo el Papa, y añadió: “Seguiré manifestándome enérgicamente contra la guerra, promoviendo la paz, el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados, y buscando soluciones justas a los problemas. Demasiadas personas sufren en el mundo hoy en día. Demasiadas personas inocentes mueren. Y creo que alguien tiene que alzar la voz y decir: “Hay una mejor manera de hacer esto”

religion-y-politica (1)

IV Domingo de Pascua

Juan 10,1-10

En aquel tiempo dijo Jesús:

–Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ése es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:

–Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida, y la tengan abundante.

¡Bendita política y ciudadanía! Sin confusión

En estos tiempos en los que desprecia la política y se generaliza sobre los que optan por dedicar parte de vida al servicio de esta misión, es necesario reflexionar sobre el ser y el hacer de los políticos y de aquellos que desde la fe se comprometen en estas tareas.

Comparto esta reflexión desde un laico militante de la Hermandad Obrera de Acción Católica. Es verdad que hay salteadores que no entran por la puerta, pero eso no nos puede llevar a degradar la dignidad y la importancia de lo político en nuestras vidas. No podemos olvidar el valor de entrega y amor que encierra la política y la necesidad de ella para la comunidad y el bien. Atendiendo a estos aspectos hemos reflexionado y compartido estos sentimientos:

maxresdefault

El político cristiano y la comunidad eclesial

Reflexión compartida de José Luis Nieto, militante de HOAC y concejal de Más Madrid. La considero muy especial para entender la relación del creyente comprometido políticamente con la Iglesia:

Dónde y cómo necesito el acompañamiento de la Iglesia

Los que estamos en la brecha necesitamos de nuestra Iglesia, en todas sus instancias, que se acerque y nos acompañe para:

Sostener a la persona, porque el compromiso es muy duro y necesitamos apoyos y asideros de lo humano en nuestros proyectos.

Ayudarnos a no caer en las tentaciones. No perder la fe en el proceso, el seguimiento de Jesús con las contradicciones y persecuciones, soledades y rechazos.

Recordarnos la necesidad de no ansiar el poder, saber ser humilde.

La necesidad que tenemos de mantenernos con los ojos abiertos, atentos a los sufrimientos y a los gritos.

Compartir el discernimiento e iluminación en las decisiones que nos tocan ir tomando y en las que hemos de participar iluminando y buscando lo mejor y lo común, teniendo en cuenta a los más sufrientes y débiles.

No olvidar los principios fundamentales de la política, poniendo en el centro a las personas, a los más débiles, sin entrar en la lucha superficial, como nos pide la doctrina social cristiana.

Vivir nuestra función desde el respeto verdadero a todos los que se mueven en el ámbito político.

Promover otro modo de hacer política desde las bases y ofreciendo cambios estructurales. Para poder tener este amparo necesitamos vivamente:

La necesidad de la pequeña comunidad. El equipo es para mí lugar de vida y formación.

Ahí realizo discernimiento evangélico para el compromiso en la realidad.

La formación de la dimensión sociopolítica de la fe y sus planes de formación. A mí me iluminó mucho el plan de formación política. Somos seres políticos por naturaleza y nadie debe ser indolente con el sufrimiento de los demás, de los hermanos. Esto es lo que pretendo hacer desde el ayuntamiento como concejal.

Necesidades para escuchar eclesialmente

 La comunidad cristiana, desde sus pastores y sus fieles, muchas veces somos muy críticos con los políticos y exigimos a los que se consideran cristianos virtudes heroicas, por una parte, le pedimos que estén presentes y se adentren en la masa de la realidad y por otra le reclamamos que sean muy fieles a la doctrina y principios de la fe cristiana y su moral. Pero no estaría de mal, escuchar profundamente lo que ellos sienten y perciben en nuestras comunidades y pastores. Nos valen estas notas de José Luis:

Necesito que la Iglesia, en su doctrina social, me siga iluminando evangélicamente en el hoy.

Necesito celebrar mi fe en mi parroquia. Noto a las parroquias muy lejos de lo político, y más desde estos partidos de pensamiento social, de izquierdas. Nos miran como a extraños.

Las celebraciones eucarísticas no tienen en cuenta esta doctrina y las situaciones que vivimos. Ahí vivo una paradoja: la Iglesia me ha empujado al compromiso sociopolítico y ahora me veo solo y lejano cuando busco celebrar la vida y la fe con ella. Estoy convencido de que habría más personas comprometidas si esta dimensión se valorara en las comunidades cristianas. No estaríamos en tanta soledad.

Noto que los sacerdotes en las Iglesias particulares tienen una formación muy deficiente en la doctrina social de la Iglesia. Por el contrario, siento la cercanía y el apoyo del papa Francisco, tanto en las intervenciones como en las encíclicas. Su papel nos está ayudando a los comprometidos en la política. Más de un compañero no creyente se siente acompañado y convocado por este ministerio papal.

Necesitamos que todos los pastores de la Iglesia trabajen en este sentido de vitalidad en el deseo de una Iglesia encarnada. Y hacerlo en una misma dirección y compromiso acorde a la propia doctrina de la Iglesia en esta dimensión.

Acordes encarnados:

38. EL POLÍTICO CRISTIANO| A. Calvo & P. Monty

El político cristiano

Oh Señor, ven y quédate a mi lado,

sostén mi cruz, mi duda, mi cansancio.

No me dejes solo en la batalla,

haz de mi lucha tu gesto de esperanza.

Los gritos del pobre son mi campana,

los ojos del mundo, mi mirada.

No elijo solo, busco en el silencio

la voz del Espíritu en mi pensamiento.

También te puede interesar

Ante el pacto PP y VOX en Extremadura

Los derechos humanos no se negocian

Extraído de "Sinfonía divina, acordes encarnados" Edit. PPC

La política y el buen pastor (IV Domingo de Pascua)

Ecos ante la reflexión de María Luisa Berzosa sobre Francisco

Un año de recuerdo vivo y presente: el Papa Francisco (21 de Abril)

Lo último