Alberto San Juan protagoniza La Luz: "Si el Papa no ve a víctimas de abusos en España, sería pasar por encima de ellas"
El filme sigue a Manuel, un sacerdote interpretado por San Juan que décadas después de cometer abusos debe enfrentarse a las consecuencias de sus actos cuando estos salen a la luz. Se estrena la víspera de la llegada del Papa a España
Alberto San Juan protagoniza 'La Luz', película en la que interpreta a un cura que en sus inicios abusó sexualmente de tres menores y que se estrena este viernes 5 de junio, la víspera de la llegada del papa León León XIV a España.
Precisamente, el actor se ha referido a un posible encuentro del Pontífice con víctimas españolas de abusos en la Iglesia, que todavía no se ha confirmado ni descartado por parte del Vaticano. "Si el Papa no se reúne en España con las víctimas, en un encuentro público y transparente o en uno privado del que luego se informe, me parecería otra vez pasar por encima de las víctimas, y contribuir al silencio y a la ignorancia de un dolor provocado dentro de la Iglesia y gracias a las dinámicas de la Iglesia", ha señalado en una entrevista con Europa Press.
"Estoy muy sorprendido como ciudadano de que no tome la iniciativa la Iglesia y de que tengan que ser los medios de comunicación, el Defensor del Pueblo o el Gobierno quienes presionen para que reaccionen"
En su opinión, la Iglesia "no está haciendo todo lo que puede hacer" para abordar los abusos sexuales en la institución. "Estoy muy sorprendido como ciudadano de que no tome la iniciativa la Iglesia y de que tengan que ser los medios de comunicación, el Defensor del Pueblo o el Gobierno quienes presionen para que reaccionen", ha afirmado.
En este sentido, también ha criticado que la Iglesia sea tan "reticente" a abordar este problema "que pone en cuestión su existencia". "Si la Iglesia ampara abusos sexuales contra niños es el Anti Evangelio", ha sostenido.
La película aborda precisamente la gestión que realiza la Iglesia de los casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la institución. El filme sigue a Manuel, un sacerdote interpretado por San Juan que décadas después de cometer abusos debe enfrentarse a las consecuencias de sus actos cuando estos salen a la luz.
San Juan ha reconocido que interpretar a Manuel ha supuesto uno de los retos más complejos de su carrera reciente. "Para mí siempre es difícil hacer un personaje y este mucho más porque es especialmente complejo", ha explicado.
El actor explica que el sacerdote retratado en la película ha destruido vidas ajenas pero tampoco ha salido indemne de los hechos cometidos décadas atrás. "Ha querido olvidarlo, pero treinta años después le estalla en la cara y no le queda otro remedio que enfrentarlo. Haberlo hecho y tener que enfrentarlo públicamente son dos circunstancias tremendamente complejas y extremas en la vida de una persona y brutales. Es algo difícil de encarnar", ha reflexionado.
Respecto a la preparación del papel, San Juan ha destacado la importancia de los ensayos junto a Franco y al resto del reparto, integrado por intérpretes como Luis Callejo, Pedro Casablanc, Mar Gala, Ramón Barea y Miel Rey.
Lo terrible es que no es un otro, es cualquiera de nosotros
"Fernando me aclaró pronto que no quería ver a un tipo raro, alguien que pudiera pensarse que no tiene nada que ver con nosotros porque está loco o porque es malo. Lo terrible es que no es un otro, es cualquiera de nosotros", ha explicado.
Por su parte, el director ha relatado, en declaraciones a Europa Press, que el origen del proyecto está motivado por la indignación que le provocaban a la productora Merry Colomer (Morena Films) las informaciones sobre abusos y los mecanismos de encubrimiento dentro de la Iglesia.
"La necesidad era hacer una película sobre ello, pero siempre teniendo claro que no fuese una película sobre los abusos en sí, sino sobre la gestión que hace la Iglesia de ese problema dentro de su propia estructura", ha explicado el cineasta, que llevó a cabo un proceso de documentación antes de escribir el guion.
Sin empujar al público a una posición
El director ha señalado que uno de sus principales intereses era construir un retrato complejo del protagonista sin buscar una reacción concreta por parte del espectador. "Intento hacer un retrato riguroso del personaje. No busco empujar al público hacia una posición determinada, sino confrontarlo con determinadas cuestiones", ha indicado.
Me considero un cineasta de retrato e intento indagar en la psicología de los personajes
En este sentido, Franco ha defendido la decisión de profundizar en la psicología del sacerdote protagonista pese a tratarse de un abusador. "Hay cineastas más de peripecia y otros más de personaje. Yo me considero un cineasta de retrato e intento indagar en la psicología de los personajes", ha apuntado.
Preguntado por las conclusiones que espera que extraigan los responsables de la Iglesia al ver la película, Franco ha señalado que su principal deseo es que sirva para fomentar la reflexión sobre un problema que considera sistémico.
"Hay un gravísimo problema que afecta a muchísima gente y que hay que erradicar de raíz. Lo importante es que alguien se pare a pensar en ello", ha afirmado.
Franco ha celebrado que el estreno de la película coincida con la visita de León XIV a España en un momento en el que existe una conversación pública sobre los abusos en la Iglesia. "Nos parece bien porque se genera una conversación en la que queremos estar presentes", ha explicado.
San Juan: El conocimiento completo de la verdad constituye el paso previo para cualquier proceso de reparación a las víctimas
Por su parte, San Juan ha defendido que el conocimiento completo de la verdad constituye el paso previo para cualquier proceso de reparación a las víctimas. "Dar a conocer la verdad y compartir toda la información existente es un principio imprescindible para intentar alguna forma de reparación que difícilmente pueda llegar a ser completa nunca", ha concluido.