Hazte socio/a
Última hora:
Todo sobre la tragedia de Urda, #primeroRD

Mons. Luis Ángel de las Heras: "Sin excluir a nadie, espero que la senda del seguimiento me lleve siempre a la casa de los pobres"

"Abrazo a cuantos necesitan la mano de una persona amiga", dice en su saludo a León

Despidiéndose de Mondoñedo-Ferrol, ha saludado en una carta a su nueva diócesis, la de León

"Vivimos un tiempo complejo lleno de sufrimiento, que necesita cuidado, luz, unidad, paciencia y esperanza en medio de la pandemia del COVID-19"

Pidiendo a Dios que "siga embelleciendo esta Iglesia con la variedad de carismas", saluda a las comunidades parroquiales, las de vida religiosa, a las familias laicas y a los sacerdotes

Monseñor de las Heras

"Agradezco al Papa Francisco su confianza para enviarme a acompañaros pastoralmente después de cuatro años y medio en la diócesis hermana de Mondoñedo-Ferrol". Con estas palabras, monseñor Luis Ángel de las Heras ha saludado en una carta a su nueva diócesis, la de León.

"Como mi insigne predecesor de feliz memoria, el Cardenal Fernando Sebastián, cmf", dice el prelado, "encomiendo este ministerio pastoral" a la Virgen del Camino. "Vivimos un tiempo complejo lleno de sufrimiento, que necesita cuidado, luz, unidad, paciencia y esperanza en medio de la pandemia del COVID-19", continúa la misiva. En ella, se dirige especialmente "a los ancianos, que sueñan sueños de sabiduría".

Solidarizándose, así, con el pueblo y su incertidumbre, de las Heras menciona también a los arzobispos de Oviedo, Santander y Astorga, las diócesis cercanas. "Quiero saludar con especial afecto a D. Julián López Martín, vuestro Obispo durante estos últimos dieciocho años. Le agradezco su fraternal y gozosa acogida cuando conoció mi nombramiento", añade.

Pidiendo a Dios que "siga embelleciendo esta Iglesia con la variedad de carismas", saluda a las comunidades parroquiales, las de vida religiosa, a las familias laicas y a los sacerdotes. "Abrazo a cuantos necesitan la mano de una persona amiga", declara. Monseñor de las Heras concluye con una profunda declaración de intenciones: "Sin excluir a nadie, espero que la senda del seguimiento me lleve siempre a la casa de los pobres".

También te puede interesar

Lo último

“Creer confiadamente en el progreso, como los positivistas del siglo XIX, es hoy día ridículo” (Claudio Magris)

LA RESPONSABILIDAD DE TENER OJOS (I)