La Catedral de Zamora reanuda el culto el domingo 28 de junio, tras el desmontaje de 'Las Edades del Hombre'
La Catedral de Zamora reanudará el culto con una eucaristía presidida por el obispo, Fernando Valera, que supondrá el regreso de la actividad litúrgica a la seo zamorana después del periodo destinado a la acogida de la muestra
(Diócesis de Zamora).- La Catedral de Zamora reanudará el culto el próximo domingo 28 de junio, a las 10.00 horas, una vez concluido el desmontaje de la exposición Las Edades del Hombre “EsperanZa”, que durante los últimos meses ha tenido en el primer templo diocesano una de sus sedes principales.
La Eucaristía estará presidida por el obispo de Zamora, Fernando Valera, y supondrá el regreso de la actividad litúrgica a la seo zamorana después del periodo destinado a la acogida de la muestra y a los posteriores trabajos de desmontaje y adecuación del espacio.
Según ha indicado el deán de la Catedral de Zamora, Juan Luis Martín, a esta celebración están invitados todos los zamoranos y zamoranas que deseen participar en una jornada especialmente significativa para la vida de la Catedral y de la diócesis.
Además, la celebración será retransmitida en directo por Castilla y León Televisión, lo que permitirá seguir la Eucaristía a todas aquellas personas que no puedan desplazarse hasta el templo.
Por otra parte, la Catedral abrirá de nuevo sus puertas al turismo a partir del miércoles 1 de julio, una vez finalizados los trabajos necesarios para recuperar el uso ordinario del templo y preparar el espacio para la visita pública.
La reanudación del culto y la posterior reapertura turística se producen tras la clausura de “EsperanZa”, la XXVIII edición de Las Edades del Hombre, que ha situado de nuevo a Zamora como referencia cultural, patrimonial y religiosa en Castilla y León. La muestra, abierta desde el pasado mes de octubre, reunió en la Catedral y en la iglesia de San Cipriano un importante conjunto de obras de arte sacro y contemporáneo, y ha dejado un destacado balance de visitantes y de proyección para la ciudad y la provincia.
Con esta celebración, la Catedral de Zamora recupera su dimensión ordinaria como iglesia madre de la diócesis, espacio de oración, encuentro y celebración para los fieles, y retoma también su papel como uno de los principales referentes patrimoniales y turísticos de la ciudad.