Los obispos españoles recuerdan a Francisco: "¡Cuántas veces repitió 'todos, todos, todos' y confirmó este deseo con decisiones y gestos!"
"En la distancia corta era muy entrañable. Todos los que iban a ver al Papa volvían encantados", destaca el cardenal Omella
Un año sin el Papa Francisco. Toda la Iglesia, también la española, recuerda a Bergoglio. Con distintos acentos, pero un homenaje sentido al Papa de la primavera.
Aquí, solo algunos ejemplos. Así, el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, le ha recordado a través de sus redes sociales con un cariñoso mensaje en el que destacaba "sus pruebas de cariño a Sevilla, su apoyo a la Piedad Popular y su empuje para la celebración de nuestro Congreso". También menciona en sus perfiles el encuentro del Papa con los seminaristas de Sevilla y hace hincapié en que Francisco fue para la Iglesia diocesana "un padre acogedor, cercano, cariñoso, alegre, profundo, que nos descubrió matices nuevos de la vocación, de la vida de la Iglesia, de la maternidad de María Santísima".
Por su parte, el obispo de Málaga, José Antonio Satué, recuerda las “benditas manías” del Papa «con inmensa gratitud». Entre otras, se encuentra «su empeño para que todos los hombres y mujeres, “cada uno con su vida a cuestas”, pudieran encontrarse en la Iglesia como en su casa y no como ante una aduana, en la que debían exhibir sus méritos para traspasar la puerta. ¡Cuántas veces repitió “todos, todos, todos”! y confirmó este deseo con decisiones y gestos».
El obispo de Málaga acaba su post dedicado a la figura del Papa Francisco alabando sus «¡benditas “manías”, que nos han acercado y nos siguen acercando al Evangelio de Jesucristo y a los hombres y mujeres de hoy!».
En una entrevista en Radio Estél, el cardenal de Barcelona, Juan José Omella, que hoy cumple 80 años, destacaba que "no es fácil resumir 12 años de un Papa tan carismático y especial, pero destacaría la simpatía que transmitía al mundo, su sonrisa, sus bromas".
"Destacaría el amor profundo en la Iglesia y en la humanidad. Por eso hablaba de la Iglesia en salida, de ir a buscar a los más débiles… era un punto que tenía en el corazón", añadió Omella, quien también habló de "la comunión". "Poner puentes, ir a la periferia, no poner barreras. En los países árabes se arrodilló y besó los pies de los gobernantes… esa humildad y construir puentes es lo mismo que hacía Jesucristo por los caminos de Galilea".
"En la distancia corta era muy entrañable. Todos los que iban a ver al Papa volvían encantados", traza el purpurado.
José Ignacio Munilla, desde Orihuela-Alicante, recuerda que "hoy se cumple un año del fallecimiento del Papa Francisco... Os comparto la frase de su pontificado que más me impactó y que más veces he citado: 'La fidelidad es la debilidad bien custodiada'".