Organizaciones católicas de Murcia presentan el Manifiesto por la Acogida, la Dignidad y la Convivencia
Más de veinte organizaciones e instituciones de la Diócesis de Cartagena impulsan una propuesta abierta a toda la sociedad murciana para promover una cultura de acogida hacia las personas inmigrantes, respaldada en los principios del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia
(hoacmurcia.es).- Las organizaciones católicas de la Diócesis de Cartagena, junto con colectivos y personas comprometidas con la justicia social, han hecho pública su posición ante la situación de miles de personas inmigrantes que ya viven en la Región de Murcia, trabajan en sus campos y sectores de servicios, y forman parte de la convivencia cotidiana a través de un manifiesto que nace del Evangelio de Jesucristo, de la Doctrina Social de la Iglesia y de la tradición de fraternidad y hospitalidad cristiana.
Sus promotores recuerdan las palabras de Jesús: «Fui forastero y me acogisteis» (Mt 25,35), y subrayan que para los cristianos el inmigrante es una realidad humana que hay que gestionar de manera adecuada, para proteger sus derechos y su dignidad, porque es un hermano y una hermana en quien se reconoce el rostro de Cristo.
Apoyo a la Iniciativa Legislativa Popular
El texto hace referencia a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) impulsada también desde la Iglesia, que cuenta con el respaldo de más de 700.000 firmas. Esta iniciativa pretende responder a una realidad ya existente: personas que llevan años viviendo y trabajando en España en situación de irregularidad jurídica, lo que favorece la explotación laboral, la economía sumergida y la fractura social.
De izquierda a derecha, Joaquín Sánchez (HOAC), Cande Hernández (Pastoral del Trabajo) y Bernardo Pérez (Justicia y Paz).
La realidad murciana: contribución y precariedad
El manifiesto destaca el papel fundamental que las personas migrantes desempeñan en la economía murciana, especialmente en el trabajo agrícola, el sector del cuidado y los servicios. Estas personas viven en los barrios, escolarizan a sus hijos y contribuyen al bien común, pero demasiado a menudo lo hacen en condiciones de precariedad jurídica, laboral y habitacional que vulneran su dignidad y generan tensiones sociales.
Sin posicionamiento partidista: dignidad humana como principio
Las organizaciones firmantes subrayan que su posición no responde a coyunturas políticas ni a posicionamientos partidistas. La Iglesia, afirman, no entra en los procedimientos legislativos, pero sí recuerda un principio irrenunciable: la dignidadde las personas y la concordia social deben guiar cualquier medida orientada a superar situaciones de injusticia.
Propuesta abierta a adhesiones
El manifiesto se ofrece como una propuesta abierta no solo a comunidades cristianas, sino también a organizaciones sociales, movimientos y asociaciones civiles que deseen trabajar, desde la responsabilidad compartida, por una cultura de la acogida, la justicia social y la convivencia. Las adhesiones pueden realizarse a través del siguiente enlace:Acceso a las adhesiones