Saiz Meneses: "Cristo ha resucitado y nos ofrece una nueva vida"
“Sevilla, España, el mundo entero, necesitan testigos de la Resurrección", defiende el arzobispo hispalense en la Vigilia Pascual
“¡Santa y feliz Pascua de Resurrección! Esta es la noche santa, la noche en que todo adquiere una luz nueva porque Cristo, el Crucificado, ha resucitado”. De esta manera ha anunciado el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, la gran noticia, la que hace que esta noche “la Iglesia entera se llene de gozo, de alabanza y esperanza”.
El trascoro de la Catedral de Sevilla se ha llenado de fieles que han participado en la vigilia, culminación del triduo pascual y anuncio central de la fe cristiana. De forma especial, han participado miembros de las Comunidades Neocatecumenales, que esta noche han renovado solemnemente las promesas bautismales como culminación de su itinerario catecumenal. La vigilia ha podido seguirse, igualmente, a través de TRECE y del canal del Cabildo Catedral en youtube.
La primera parte de la vigilia se ha desarrollado en la puerta de San Miguel de la seo hispalense, con el lucernario (rito de la luz). “En medio de esa oscuridad brilla el Cirio Pascual, signo de Cristo resucitado, luz del mundo”, ha destacado el arzobispo. Ya en al trascoro, se ha entonado el pregón pascual, “gloria de esta noche verdaderamente dichosa”.
«Síntesis de toda la economía de la salvación»
A través de las lecturas se han contemplado los momentos esenciales de la historia de la salvación: la creación, la fe de Abrahán, el paso del mar Rojo y las promesas de los profetas. “La vigilia pascual, por tanto, no es sólo la celebración más solemne: es la síntesis de toda la economía de la salvación”, ha explicado el arzobispo en su homilía.
Posteriormente, y tras escuchar la Palabra de Dios, se ha entonado el Gloria, momento que ha dado paso a la entrada de la luz en las naves del interior del templo metropolitano. Monseñor Saiz Maneses ha aprovechado para destacar la necesidad de la alegría y del anuncio pascual en “un mundo herido por guerras, violencias, soledades, cansancios espirituales, pérdida del sentido de Dios y de la dignidad humana”. Precisamente en este contexto “resuena esta noche la noticia decisiva: Cristo ha resucitado y nos ofrece una nueva vida”.
Con la liturgia bautismal, que se ha desarrollado en la capilla de San Antonio, se ha bendecido el agua, sumergiendo el cirio en la pila bautismal, lo que ha dado pie al arzobispo a afirmar que “la noche pascual es también la noche de nuestro renacimiento”.
«Hay que vivir pascualmente”
Seguidamente, los fieles participantes en la vigilia han renovado su renuncia al pecado y su fe en Dios padre, Hijo y Espíritu Santo. En este momento, el prelado ha destacado que “no basta con asistir a la celebración de la Pascua, hay que vivir pascualmente”. Monseñor Saiz meneses ha felicitado de forma especial a los miembros de las Comunidades Neocatecumenales, “por vuestra presencia, por vuestro camino de fe, por vuestro amor a la Iglesia y por vuestro deseo de vivir con radicalidad las exigencias del Evangelio”. Les ha pedido que permanezcan siempre “en comunión con la Iglesia diocesana, con vuestras parroquias y con sus pastores”.
En la parte final de su homilía, el arzobispo ha afirmado que “Sevilla, España, el mundo entero, necesitan testigos de la Resurrección”. “La Catedral de Sevilla, en esta noche santa, no es sólo un lugar de celebración, es un signo visible de la Iglesia que vela y espera, que cree y canta, que recibe la luz y la transmite. De aquí hemos de salir con alma pascual”, ha añadido.
Monseñor José Ángel Saiz Meneses ha concluido pidiendo que la Resurrección del Señor sea para nosotros “principio de vida nueva”. Y, en alusión a los alejados, ha recordado que “la Pascua de Cristo es para todos; nadie queda excluido de la llamada del Resucitado”.