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TODO el viaje del Papa a España, #primeroRD

León entra la cacharrería de los diputados y de los obispos (y sale ovacionado)

"Aplaudiendo y de pie le recibieron también los obispos en Añastro, donde no sólo procuró no romper ningún florero, sino que pidió restañar la comunión, lo que no impidió que retumbase toda la cristalería cuando mentó a las víctimas desde un sillón blanco en la tribuna presidencial"

Aplausos al Papa en el Congreso | RD/Captura

¡Cómo de turbulentos y huérfanos de sentido estarán los tiempos para que la estancia del Papa en España parezca una marcha triunfal allá por donde va, sea en papamóvil o en coche cubierto! Son días realmente difíciles para el laicismo, no hay casi lugar donde dejar de recibir una señal en la que no aparezca León XIV en los medios. Todo parece 13 TV y la Cope, pero incluso con más entusiasmo, porque los medios generalistas daban por descontada la defensa de la vida en sus discursos, mientras que en algunos de los confesionales, las cosas como son, esto de arrodillarse ante el prójimo, como que ni con reclinatorio.

No había suficiente alfombra roja para que se la extendiera el Gobierno ante el Congreso de los Diputados al papa Martínez, ni cúpula sobre el hemiciclo donde dejar vagar la mirada Santiago Abascal dejando pasar el tiempo sin que se topase con las balas de Tejero; con más disimulo se ausentó Aznar al poco de iniciar el Papa su discurso desde la tribuna de invitados, y eso que no tenía a ningún expresidente socialista al lado. Desde ese ‘gallinero’ sí se vio disfrutando al Padre Ángel.

El Padre Ángel sigue la intervención del Papa en el Congreso | RD/Captura

Se puede decir de alguna manera que León XIV llegó a España por la ‘ruta atlántica', la de Canarias, el sueño que no pudo cumplir Francisco, que no quería poner un pie en la península “hasta que no hubiera paz” entre los políticos y los obispos. El papa Prevost no sólo recogió su guante, sino que subió la apuesta y está haciendo lo que receleba Bergoglio. Aquí se ve a las claras lo que es un pontificado de continuidad y cuándo aparece el acento propio, donde aparece el mestizaje entre el Perú profundo y el Chicago suburbial.

No era sencilla la cita en el Congreso de los Diputados, un largo discurso de orfebrería en donde, con una mirada global, a los grandes desafíos universales, que los son, por tanto, para España, algunos contrapusieron una mirada paleta cuando no de primero de anticlericalismo.

Daba igual ‘comulgar’ con la mayor parte de la reflexión del Papa, lo que evidencia que la primera gran dificultad está en desarmar la palabra, cuestión ésta en la que también volvió a incidir el Papa ante diputados y senadores, que ya juntarlos y mantenerlos sin insultarse hubiera sido meritorio.

Abascal mira al Papa mientras este saluda a Rufián | RD/Captura

A una mayoría sí dio la impresión de que le gustó oír sus palabras. No las compran todas, que eso ni siquiera lo hicieron luego los obispos en Añastro, pero en la cacharrería de San Jerónimo, León XIV no rompió ningún jarrón chino y si hubo algún añico debió ser tras un crujir de dientes.

Tuvo que hacerle indicaciones el propio Papa a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, para enfilar la salida, a ver si así paraban sus señorías de aplaudir, menos unos cuantos que aguantaron el tipo, eso sí, de pie.

Retumba la cristalería en Añastro

Aplaudiendo y de pie le recibieron también los miembros de la Conferencia Episcopal Española en Añastro, donde no sólo procuró no romper ningún florero, sino que pidió restañar la comunión, lo que no impidió que retumbase toda la cristalería cuando nada menos que él –de Francisco habrían hecho menos caso, era un excéntrico argentino, ya se sabe– mentó a las víctimas desde un sillón blanco en la tribuna presidencial.

“Ante esta plaga [efectivamente, dijo ‘plaga’, cuando desde allí mismo se dijo no hace tanto que eran tres o cuatro casos], la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”, señaló el Papa ante un Argüello que parecía querer leer por adelantado su texto y un Cobo que parecía que ya se lo sabía.

El Papa en Añastro, entre Argüello y Cobo | RD/Captura

Luego, ya en la Nunciatura, el Papa mantendría una audiencia con un grupo de víctimas. Fuera, allí sí, estaban los añicos de otro buen número de superviviente de abusos en la Iglesia, vida rotas que ni siquiera en un momento así han podido compartir el pozo negro de su dolor con quien unas horas antes había pedido para todas ellas que "cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación". 

Tal vez después de la gestión de esta audiencia, el Vaticano decida tomar cartas en el asunto y empiece a organizar por sí mismo este tipo de encuentros, allá donde se considere que sea necesario. Y en España lo era. En enero escribimos que esta audiencia, de materializarse, sería la pesadilla de quienes se han resistido a recibir y homenajear a las víctimas en Añastro. No era el caso de Cobo, por si hay que aclararlo. Esta tarde, el cardenal de Madrid se acercó a hablar con ellas. Y adelantó otro encuentro en Roma. Llegó a tiempo cuando ya sonaba la campanada.

Antes, en la sala de la plenaria de la CEE dejó León XIV otro desafío para los pastores, a la manera de su admirado santo Toribio, a quien se presenta “como modelo de obispo en salida”: “Abajarse no sólo para comprender, sino para compartir”.

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