La educación empieza en el suelo: el grito invisible del ciclo 0-3
"Parece que la administración olvida sistemáticamente que todas las etapas posteriores —primaria, secundaria, universidad— solo son posibles porque antes existió el ciclo de 0 a 3 años"
Para defender y cuidar el sistema educativo de un país hay que empezar obligatoriamente desde el principio: el primer ciclo de educación infantil. Sin embargo, parece que la administración olvida sistemáticamente que todas las etapas posteriores —primaria, secundaria, universidad— solo son posibles porque antes existió el ciclo de 0 a 3 años. Un cimiento que no se construye solo, sino que nace del cuidado, la entrega absoluta y el trabajo arduo de quienes trabajamos desde la BASE.
Nos llaman profesionales de la primera infancia, pero la realidad es que somos "profesionales del suelo". Trabajamos pegados a la raíz, sosteniendo el desarrollo neurológico, emocional y social de los más pequeños en la etapa más determinante de sus vidas. Contradicción flagrante que la fase más crucial del crecimiento humano sea, al mismo tiempo, la más desprotegida, precarizada e invisibilizada por el sistema.
Nuestra labor no es una mera herramienta de conciliación familiar ni nuestras aulas son "guarderías" de custodia. Desarrollamos proyectos pedagógicos complejos y sostenemos el bienestar físico y afectivo de los más pequeños, a menudo soportando ratios inasumibles, salarios que rozan el salario mínimo y una falta crónica de recursos. Sostenemos el futuro de la sociedad con nuestros propios cuerpos y vocación, pero seguimos siendo invisibles ante las entidades y los responsables políticos.Quienes tienen la obligación legal y moral de cuidar, defender y apoyar a los profesionales de la primera infancia nos dan la espalda. No se puede hablar de "calidad educativa" ni de "protección a la infancia" mientras se maltrata y se ignora a quienes construimos los cimientos. Si de verdad quieren defender la educación, miren al suelo, reconozcan nuestro trabajo y protejan la base. Porque sin el 0-3, todo lo demás se cae.