Rodrigo Hidalgo, op: "Somos herederos de una Escuela que habló de derechos humanos o límites al poder en el siglo XVI"
Un año más, la Escuela de Teología en Internet (ETI), de la Facultad de San Esteban – Dominicos de Hispania, abrió su curso académico con un acto de presentación celebrado en el espacio O'Lumen. En un momento especialmente interesante, marcado por la polarización y los avances (y riesgos) de la inteligencia artificial, a la luz de 'Magnifica Humanitas', la primera encíclica de León XIV. Con más de 300 alumnos, repartidos por todo el mundo, esta innovadora propuesta ya es una realidad contrastada, y un servicio a la Iglesia y la sociedad
"La teología tiene que estar atento a lo que está aconteciendo en la Iglesia y la sociedad". Un año más, la Escuela de Teología en Internet (ETI), de la Facultad de San Esteban – Dominicos de Hispania, abrió su curso académico con un acto de presentación celebrado en el espacio O'Lumen. En un momento especialmente interesante, marcado por la polarización y los avances (y riesgos) de la inteligencia artificial, a la luz de 'Magnifica Humanitas', la primera encíclica de León XIV. Con más de 300 alumnos, repartidos por todo el mundo, esta innovadora propuesta ya es una realidad contrastada, y un servicio a la Iglesia y la sociedad.
Siguiendo los pasos de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, cuyo ejemplo reivindicó el Papa en su histórico discurso ante el Congreso de los Diputados durante su visita a España, el director de la ETI, fray Rodrigo Hidalgo, presentó el curso 26/27 en una celebración familiar, alegre y bella, en un espacio que demuestra, mejor que ningun otro, cómo la fe y el arte están íntimamente ligadas. "La IA está en nuestro día a día. Puede ser un avance, si la ponemos al servicio de la sociedad; o un peligro, si quienes detentan el poder la utilizan para imponer una nueva visión del mundo".
También es "una llamada a la responsabilidad" de los alumnos. "No pensemos que haciendo un 'click' podemos aprender teología", advirtió Hidalgo, quien sostuvo la viabilidad de una escuela on line, en un momento en que "la educación está cambiando para siempre". "Somos una escuela de dominicos. Nos precedieron Tomás de Aquino, Tomás de Vitoria, tantos hombres y mujeres misioneros, que han dado por la Iglesia y por la teología lo mejor de sus vidas", añadió, reivindicando el legado de Tomás de Vitoria, "una herencia que habló de derechos humanos o límites al poder en el siglo XVI" sin dejar, como hoy, de ser "testigos de Jesús y constructores de un mundo de justicia y fraternidad".
Tras Hidalgo, tomó la palabra el provincial de los dominicos, fray Javier Carballo, O.P., prior provincial de la Provincia de Hispania. , antes de dar paso a la conferencia inaugural, impartida por León Gómez Rivas con el título 'La dignidad humana y la IA. Un diálogo con la Escuela de Salamanca y la Magnificas Humanitas'. En sus palabras, el profesor repasó los quinientos años desde la inspiración de Tomás de Vitoria a las intuiciones de León XIV en un mundo marcado por la IA.
"¿Habré actuado bien?": la duda moral, que ya sintieron los dominicos que evangelizaban el Nuevo Mundo, "abriendo una puerta para el ser humano y sus derechos", se sienten también en nuestros días, en la que con un click podemos copiar una encíclica. La moral, intrínsecamente unida a la Doctrina Social de la Iglesia, "siempre ha estado atenta a las novedades del mundo". También hoy es preciso respetar la dignidad humana y su vocación de trascendencia. "Nada es ajeno al oficio del teólogo", dijo en su día Vitoria, y hoy podemos repetir todos.
"Los doctores de Salamanca ya forman parte de la DSI. Ellos agotaron todas y cada una de las interpelaciones a la realidad", subrayó Rivas. No dejaron palo sin tocar, hace ahora quinientos años: desde los derechos humanos a la organización internacional, la guerra o la lucha por la dignidad, desde "una muy moderna independencia de la sociedad civil". Dominicos, pero también jesuitas, y agustinos como Prevost, colaboraron en la generación de una teología de los derechos humanos, tal y como también recordó el Papa en sus palabras a los parlamentarios españoles.
En tiempos de IA, la custodia de la persona humana, y de su conciencia, resulta inexcusable para salvaguardar el presente, y el futuro, también en el ámbito eclesial, como apunta Prevost en 'Magnifica Humanitas'. Para el profesor Rivas, "el Papa insiste en llamar la atención sobre los límites de la IA". ¿Cuáles son? La búsqueda de respuestas rápidas, buscando la inmediatez y perdiendo el sentido crítico; la "falsa impresión de objetividad"; y la violencia, que sirve al Papa para reclamar la necesidad de "desarmar la IA" de la cultura del poder, ofreciendo la civilización del amor. Para no vernos abocados a nuestra propia destrucción, ni la de nuestros semejantes. Para esto, también, es fundamental la educación. Y la teología.