Adamuz: dolor, solidaridad y muerte, fe y esperanza, a los pies del andén
La catástrofe ferroviaria en Córdoba pone a un país, y a una Iglesia, en pie, mientras otros tratan de seguir polarizando la realidad, desde Trump y su 'caza al migrante' a los ataques contra Cobo por Cuelgamuros o la visita del Papa. Es el #resumensemanal de Religión Digital
Buenos días, éste es el resumen semanal de Religión Digital. Una semana marcada por el dolor, por la muerte, por el sufrimiento, por el silencio. Por la tragedia del tren de Adamuz, que ha dejado 45 víctimas mortales y decenas de heridos.
Un drama que nos ha sacudido a todos, como sociedad, como un aldabonazo, y que nos ha recordado la fragilidad de la vida, pero también la solidaridad de un pueblo, pequeño pero muy grande, el de Adamuz, que desde el principio salió a intentar hacer lo que podía con sus manos, antes de que llegaran los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
En esta semana, el pueblo español se ha unido en torno al dolor, al sufrimiento, y la Iglesia ha estado muy presente, en primera fila, a través de sus curas, de los voluntarios, de víctimas que han dado un ejemplo de fe que espero recordemos durante mucho tiempo.
También ha estado presente entre las instituciones, o al menos hasta hace muy poquito, porque ya empiezan los gritos, la acusaciones, la polarización. No dejemos de poner en primer lugar a las víctimas, que son las que merecen todo: respuestas, investigación, todo el apoyo. Merecen que las acompañemos. Habrá una despedida de Estado. También habrá, ya están celebrándose, funerales en distintas diócesis de España. Este mismo domingo en Adamuz. También en Córdoba, en Huelva, en Madrid, en Sevilla, en todas las diócesis de una España que se ha volcado en esta tragedia.
En Estados Unidos, seguimos viviendo una tragedia, con visos de continuar. Un año después de la toma de posesión de Donald Trump, prosiguen las persecuciones, la 'caza al migrante', los asesinatos, las detenciones arbitrarias. Se ha llegado, incluso, a detener a un centenar de líderes religiosos que pretestaban en Minnesota contra esta dura medida. Vivimos una época de cambio, un cambio de época, con mucho miedo a esta Tercera Guerra Mundial. Con miedo a que los buenos no se organicen para paralizar las ansias expansionistas de los nuevos dictadores. También vemos algunos supuestos católicos que, también desde aquí, defienden a Trump antes que a su propio país, antes que a sus hermanos.
En España, prosiguen los preparativos para el viaje del Papa a España. Esta semana se ha planteado una fecha alternativa, una opción B, por si falla la opción de junio, aunque parece que todo está encauzado y los movimientos críticos son solo un paso más en una interesada y preparadísima estrategia de ataque al cardenal Cobo. Ataques como el de Cuelgamuros, con informaciones antiguas, cortadas, parciales, con un evidente interés de minar la moral del cardenal de Madrid (ya les adelanto que no lo van a conseguir) y nula intención de contar la verdad. Ya estamos acostumbrados a ello.
Ecos de una dinámica de confrontación, de odio, de violencia, que no nos lleva a ningún sitio y que no tiene nada de cristiano
En Roma, el Papa comienza a perfilar su nuevo equipo después del consistorio. Emergen figuras que ya estaban en el anterior pontificado, lo cual nos da una pista, como Emilce Cuda, como el cardenal Artime. Habrá más movimientos, que se sucederán casi inmediatamente.
Y en el Vaticano también hay obreros, también hay trabajadores, que se quejan. Hay que escucharles, como aquí, como en España. Hay que escuchar siempre la voz del pueblo y contarla.
Y cuando no se haga, denunciarlo, como hacemos aquí, en Religión Digital. Muy buen domingo.